Qué ver en Lois

A priori puede que el nombre os recuerde a la madre de la serie Padre de Familia, a la novia de Superman o a una marca de vaqueros. Pero no, se trata de un pequeño pueblo perteneciente a la montaña de Riaño, elegido por la revista Viajar como uno de los cinco destinos perfectos para «perderse» en España.

Cómo llegar

El pueblo está situado en Crémenes, a unos 22 km desde Riaño. El acceso se realiza por la N-621, una estrecha carretera a través del desfiladero del río Dueñas. No aconsejo este camino a los que tengan autocaravanas o vehículos muy voluminosos, puesto que apenas pasan dos coches de tamaño medio y no hay sitio para hacerse a un lado…

Qué ver

La Catedral de la Montaña

Una de las cosas imprescindibles que ver en Lois es sin duda su iglesia parroquial, conocida con el sobrenombre de «La catedral de la montaña» por sus enormes proporciones, especialmente si se compara con el tamaño del pueblo.

Qué ver en Lois

Fue construida con mármol rosa procedente de una cantera local por Fabián Cabezas, maestro mayor de la catedral de Toledo. Es de estilo barroco tardío con aire herreriano, muy sólida y sin apenas ornamentos; presenta una planta clásica de una sola nave y crucero con bóveda de cañón y cúpula de media esfera.

Qué ver en Lois

En la fachada contiene un reloj de sol que sólo indica el amanecer, el mediodía y el atardecer; y en su interior conserva varios retablos de la misma época.

Juan Manuel Rodríguez Castañón (obispo de Tuy e hijo del pueblo) fue quien impulsó la edificación del templo en 1764, con la intención de regalar a su pueblo algo que no pasara desapercibido. Y vaya si lo consiguió.

Tanto la iglesia como el pueblo de Lois fueron declarados «Bienes de Interés Cultural» por la Junta de Castilla y León en 1992 y 1994 respectivamente.

La Casa del Humo

Otro rincón peculiar de esta localidad es la Casa del Humo, una vivienda de tipo tradicional de la montaña leonesa que carece de chimenea, de manera que el humo se filtra a través de su cubierta formando una capa de sarro negra y brillante que cubre el interior y al mismo tiempo la aísla del exterior.

Esta cubierta se denomina «cuelmo» y está compuesta por manojos de paja de centeno, los cuales se iban deteriorando progresivamente y había que sustituirlos cada 8 años aproximadamente. Esta techumbre era habitual en muchas comarcas leonesas casi hasta mediados del s. XX, cuando poco a poco fue sustituida por pizarra o teja.

Qué ver en Lois

Sus muros tienen entre 60 y 70 cm de grosor y han sido construidos con mampostería de piedra caliza. En la parte derecha de la casa se encuentra un portalón para guardar carros y aperos de labranza; y en la parte superior un corredor encajado entre dos muros que en caso de incendio servían para evitar la propagación del fuego a las casas vecinas.

En la parte inferior está el anteportal, en el que se sitúa la entrada de la vivienda y que se utilizaba para almacenar la leña y hacer pequeños trabajos. El interior presenta un portal enlosado del que arranca una escalera que conduce al piso superior, que se encuentra entarimado y partido en dos espacios por «sardos» (varas de avellano y barro): la cocina y el cuarto.

Además tiene un «llar» de losas (espacio donde se hace el fuego, similar a la «lareira» gallega) rodeado de bancos y sobre él están suspendidas las pregancias (cadenas) de las que cuelgan los potes.

Como curiosidad, cabe señalar que esta casa estuvo habitada hasta 1997 por un vecino llamado Honorino Álvarez, conocido como Noris, y al que han rendido su particular homenaje con unas cuantas líneas sobre su vida en un cartel informativo.

La Cátedra del Latín

Otra de las cosas interesantes que ver en Lois es la Cátedra de Latín, un referente cultural durante más de dos siglos que demuestra que por haber nacido en un pequeño pueblo de montaña no se tiene porqué ser inculto.

Qué ver en Lois

Su creación en 1742 se debe a la misma familia que puso en pie la iglesia, con la intención de funcionar como «estudio de gramática» y lugar donde pudieran estudiar sus primeras letras los hijos de los habitantes que no tuvieran recursos para darles una educación fuera del pueblo.

Casas de Nobles

Pese al reducido tamaño del pueblo, el número de vecinos ilustres es bastante significativo. Aunque muchas de ellas están semiabandonadas, varias casas de hidalgos nos recuerdan con sus blasones su glorioso pasado.

Casa Solariega de los Álvarez de Acevedo

Qué ver en Lois

Los Álvarez de Acevedo fueron una importante familia ligada al pueblo que destacaron en los ámbitos militares, civiles y eclesiásticos desde el s. XVII. Entre ellos se encuentran desde obispos, abogados, coroneles y hasta un diputado liberal en las Cortes. Lució un escudo de armas del que hay constancia en un documento de 1705, en el que se hacía una descripción del mismo y se probaba la limpieza de sangre de su propietario.

Palacio de los Reyero

Fue construida en 1794 por Baltasar Álvarez Reyero a su regreso de América, donde había desarrollado su carrera militar, y a finales del último cuarto del s. XIX pasó a ser conocida como la «casa de los mayorales». Se trata de el prototipo de casa solariega construida con sillares de piedra caliza rosada local en dos alturas.

En su fachada se encuentran tres escudos de armas, y detrás de ella se encuentra un patio empedrado que distribuía las estancias, cuadras, establos y huerta.

Palacio de los Castañones

Esta casona fue edificada a finales del s. XVII por D. Juan Rodríguez Castañón aunque lo que vemos en la actualidad es una modificación de finales del s. XIX. Fue esta familia la que creó una beca para los estudiantes sin recursos y además donó dinero para la construcción de la iglesia.
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  1. Confieso que he tenido que buscar dónde está Lois exactamente en el mapa porque no tenía ni idea de su existencia, no conozco nada de la provincia de León.

    Curiosa la catedral de mármol rosa, pero más todavía la Casa del Humo, creo que nunca he visto una así. Las casas solariegas me encantan, de modo que apunto bien tus recomendaciones parta cuando el destino me lleve por esos lares.

    • Lo cierto es que a mí me pasó igual, fue buscando información sobre cómo completar la visita a Riaño cuando acabé dando con este encantador pueblo. Y tampoco había visto una casa del humo en mi vida pese a haberme criado en la comunidad adyacente, pero eso es lo bueno, que descubres un montón de cosas prácticamente al lado. Saludos

  2. Al leer Lois, no sé, pensé que nos ibas a llevar a Francia. Y mira por donde he terminado conociendo un nuevo lugar en terra leonesas. Me ha encantado esa catedral rosa, el color se ve perfectamente en las fotos. Esa casa del humo… no quiero imaginarme dentro con el fuego encendido. Hasta que salga todo el humo la estancia debe ser un verdadero ahumadero. 🙂

    • A mí Lois me sonaba a los pantalones vaqueros jajajaja. Pero estás en lo cierto con la Casa del Humo, eso de no tener chimenea debía de dejar un curioso olor en todas las estancias de la casa y en la ropa… pero bueno, eran otros tiempos. La catedral pese a ser sencilla tiene su encanto, quizá el entorno en que se encuentra ayuda, pero merece la pena darse un paseíto hasta allí 😉 Un abrazo

  3. Lois? Ni idea!!
    Francia?? No en Riaño, ni dea!!!
    Riaño conozco y era uno de los planes del 2020 y subir en Golbo siempre en mente para disfrutar de las vistas
    Pero la catedral rosa de Lois menuda sorpresa, que robusta, que colorida y que magnitud para un pueblo de la montaña leonesa
    ya tenemos un motivo mas para volver

    • Pues os animo a que retoméis ese plan frustrado, puesto que merece mucho la pena hacer un poco de esfuerzo para luego deleitarse con esas preciosas vistas. Y si os da tiempo, podéis completar la visita con una excursión a este pueblo de catedral rosada 😉 Saludos

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