Imagen: holaislascanarias.com

Hace un par de años que iniciamos la tradición de viajar a las Islas Canarias en febrero o marzo durante una semana, y este año la elegida ha sido Tenerife. Ya desde el avión se puede observar su peculiar orografía, con sus pueblos edificados en forma de terrazas. Una isla llena de contrastes: el norte, húmedo y verde, de clima similar al cantábrico. El sur, seco y soleado. Todo ello presidido por ese gigante silencioso que es el Teide.

Para poder recorrer la isla, la opción más cómoda es la de alquilar un coche: las distancias no son muy largas y la gasolina es barata (90 cts. – 1€ / litro). Hay mucha oferta, aunque nosotros somos fieles a Cicar, que cuenta con buenos precios, seguro a todo riesgo incluido, para mayor tranquilidad.

DIA 1

Llegamos a mediodía al aeropuerto de Tenerife Norte, así que nos dirigimos al mostrador para recoger el coche de alquiler y nos dirigimos hasta el apartamento que teníamos reservado, cerca de Puerto de la Cruz. Este día no hacemos gran cosa, ya que no contamos con muchas horas de luz y estamos cansados. Decidimos dar una vuelta por la ciudad, visitando la zona de Lago Martiánez y Playa Jardín, una playa de arena negra donde nos sentamos a ver el atardecer entre curiosas esculturas hechas mediante piedras apiladas.

DIA 2

En esta época del año hace fresco y hay abundantes lluvias, lo que hace que el paisaje sea muy verde, da la sensación de estar en Galicia y no en una isla cercana al continente africano.

Después de pasar casi todo el invierno en Madrid, nos apetecía exponer nuestros blancos cuerpos al sol y coger algo de color, así que ponemos rumbo a la playa de Las Teresitas; un arenal rellenado en los 70 con arena dorada del Sáhara, que cuenta con bandera azul, fácil acceso y aparcamiento, multitud de chiringuitos, hamacas, palmeras, mar en calma… sin duda un buen lugar para pasar un día de playa.

playa_de_las_teresitas_y_san_andres

Fuente: vicenterbosch

Además dispone de socorristas, duchas, vestuarios, aseos y está preparada para el acceso de personas minusválidas.

A mediodía paramos a comer en “Los Pinchitos”, un bar de pescadores de San Andrés que tenía muy buenas recomendaciones. Tuvimos que esperar un rato para poder sentarnos a comer ya que el local estaba lleno hasta los topes, y el ver que la gente que estaba allí era en su mayoría de la zona, nos hizo presuponer que la comida estaba bien y los precios serían normales.

El personal es muy amable, y tienen pescado fresco del día. Como detalle comentar que no disponen de carta, sino que el camarero va cantando los platos a la vieja usanza. Nos quedamos con lo que pudimos recordar: pulpo frito, croquetas caseras, calamares a la romana y tarta Oreo, todo por 20 €.

Con el estómago lleno emprendemos rumbo al Parque Rural de Anaga, al norte de Santa Cruz. Como era un día lluvioso y el suelo estaba embarrado, no hicimos la ruta y nos dedicamos a dar una vuelta por los alrededores y deleitarnos con las vistas.

De camino al apartamento paramos en la antigua capital de la isla y famosa ciudad universitaria de La Laguna. De aires coloniales, se trata de una de las ciudades más bellas de la isla. Paseando por sus calles nos dará la sensación de encontrarnos en una ciudad de Latinoamérica, con su arquitectura típica, sus casas de colores y su pavimento empedrado. Merece la pena pasar una tarde recorriendo su casco histórico.

DIA 3

Una visita absolutamente imprescindible es el Teide. Una vez más nos encontramos con grandes contrastes climáticos: salimos por la mañana con un tiempo brumoso y fuerte lluvia hasta casi los 2.000 metros, y a partir de ahí empieza a despejarse el cielo y nos muestra un sol imponente, que deja al descubierto un hermoso paisaje.

Desde abajo, la foto más típica, pero no por ello menos bonita, la podéis hacer desde los Roques de García, unas singulares formaciones rocosas que salían en los billetes de mil pesetas. (Esto me hace sentir mayor…) ¿Quién se acuerda?

Como apuntes finales hay que decir que la llegada hasta la base del teleférico es gratuita, pero si queremos subir hasta el mismo pico debemos pagar 25 euros. Además, las visitas están limitadas , por ello es necesario solicitar y conseguir un permiso (gratuito) antes de ascender, algo que se puede hacer desde la página web de Turismo de Tenerife o en cualquier oficina turística de la isla.

Si vais a querer ascender hasta el cráter se debe pedir permiso previo en la siguiente dirección: www.reservasparquesnacionales.es 

Después de darnos una vuelta por el parque y comer en la Boca del Tauce (Restaurante Las Estrellas, con mirador) nos dirigimos hacia Garachico, un pueblecito con mucho encanto situado en el norte de la isla.

Durante los siglos XVI y XVII, era el principal puerto de Tenerife. De él zarpaban navíos cargados de vino y azúcar hacia América y Europa, lo que hizo progresar económicamente a su población. Buena muestra de ello son sus «casas de indianos» de estilo colonial.

En 1646 un corrimiento de tierras terminó con la vida de cien personas, hundiéndose también cuarenta barcos y en mayo de 1706 una erupción del volcán de las Arenas Negras, terminó con el período dorado de la localidad, sepultando gran parte de la villa, especialmente su puerto, que quedó totalmente cubierto. La colada de lava que llegó al mar hizo ganar al municipio territorio y unas piscinas y charcos conocidos como El Caletón, que se observa en la siguiente fotografía:


DIA 4

No soy muy partidaria de los zoos, la verdad; me entristece ver a los animales en hábitats artificiales, en ocasiones en unas condiciones cuanto menos cuestionables. Pero en este caso, y tras leer centenares de buenas críticas, me decidí a adquirir el ticket combinado de Loroparque con el parque acuático Siam Park (58€) y juzgar por mí misma.

Existe un trenecito que te transporta de forma gratuita desde Puerto de la Cruz hasta sus instalaciones, pero sólo te montarás si eres un jubilado alemán o tienes niños, ya que es una “turistada” en toda regla.

El lugar está muy bien ambientado y limpio, y los animales aparentemente bien cuidados. Los espectáculos son entretenidos y la comida no es excesivamente cara como en otros parques de atracciones y zoológicos. Además, siempre tienes la opción de llevártela en una mochila y comer en una de las zonas habilitadas para ello. 

. 

DIA 5

Y después de un día de relax, toca mover las patitas para descubrir Masca, un pequeño pueblo encaramado sobre profundos barrancos que deja en las retinas una postal difícil de superar.

El sendero no está muy señalizado pero no tiene pérdida. La caminata discurre en continuo descenso, pero sin dificultad, con lo que puede ser realizada por personas de todas las edades en buena condición física. La duración normal para recorrer sus 4,5 km hasta la playa, viene a estar en torno a las 3 horas a un ritmo tranquilo.

El tramo final del camino se va abriendo poco a poco hasta llegar a la playa de Masca, donde podemos darnos un baño o tomar el sol antes de tomar el barco que nos llevará al muelle de Los Gigantes. (Puedes contratarlo en tu hotel o bien comprarlo directamente en la playa, el precio es el mismo, unos 10 € por persona). Eso sí, no esperéis una playa paradisíaca de arena donde poder tumbarse tranquilamente en la toalla, ya que está íntegramente compuesta por rocas.

Durante el trayecto hacia puerto, aprovecharemos para contemplar los famosos Acantilados de Los Gigantes, (ya que no son transitables por la parte superior) con una altura de entre 500 y 800 metros y, con un poco de suerte, algún delfín. Una vez en el puerto, aprovechamos para comer algo y disfrutar del día en la playa de los Guíos.

 

DIA 6

Siam Park

El parque abre a las 10, así que vamos un poco antes para poder aparcar sin problemas. Hay un parking de pago que cuesta 3€, pero nosotros dejamos el coche en una calle paralela sin gastar nada.

Una vez comprobadas las entradas (en nuestro caso, al tener el ticket combinado emplean reconocimiento de huella) vamos a por una taquilla donde dejar las mochilas. Una pequeña nos dio perfectamente para los dos y costó 3€ + 5€ de fianza que te devuelven al entregar la llave.

La principal atracción es la Tower of Power, el más alto del parque. Es una sensación diferente. Pensé que me daría más impresión ya que soy bastante aprensiva, sobre todo a las alturas. Se te mete agua por todos los lados y no ves nada hasta que no sales del agua, con lo que el atractivo de atravesar una piscina con tiburones no se aprecia en ningún momento, tan sólo cuando estás fuera. Aun así, recomiendo tirarse para experimentarlo.

Imagen: siampark.net

A mí me gustaron mucho más los toboganes en los que vas en los flotadores y colchonetas, me parecieron más emocionantes y los disfrutas más. La mayoría son de 1 o 2 personas, pero hay otros en los que te obliga a ir de 4. Así que os tocará ir sentados con extraños o dividiros, dependiendo del tamaño de vuestro grupo. Nosotros nos montamos en todo varias veces, el Kinnaree, el Dragón y el Singha son mis favoritos por este orden.

 

DIA 7

Último día en la isla, que dedicamos a explorar las playas del sur, como el Médano, o La Tejita . Hace mucho viento como para tomar el sol a gusto, aunque encontramos unos “castros” (denominación que acuñé en el viaje a Fuerteventura, ya que se trata de unos pequeños muros de piedra semicirculares que me recordaban a las formaciones fortificadas tan típicas de mi tierra) que nos resguardan un poco. Toca despedirse, así que comemos en Santa Cruz y nos dirigimos con calma hasta el aeropuerto para volver a la rutina diaria, pero con la mente puesta en el siguiente viaje.

 

Lo mejor del viaje

  • El primer apartamento, muy amplio y nuevo, con terraza en la azotea.
  • Disfrutar como una enana en el Siam Park.
  • La singular naturaleza de la isla.
  • La comida (nunca me cansaré de ese queso de cabra frito con mermelada o esas papas con mojo mmmm).
  • El clima del sur.

 

Lo peor del viaje

  • El clima del norte.
  • Los precios de las cosas estaban muy adaptados al bolsillo extranjero.
  • La zona sur es demasiado guiri,  no hemos podido hablar con ningún local (ni siquiera las recepcionistas de los hoteles eran españolas).
  • Me he quedado sin probar la comida de los guachinches. (Con lo que me gusta comer…)
  • En las zonas más turísticas la calidad de la comida es pésima.
  • Quedarme sin hacer la ruta del Sendero Encantado de Anaga.

 

Presupuesto (para 2 personas)

Vuelos: 140€

Alquiler coche: 130€

Alojamiento:  Club Tarahal 185€    Hotel Bahía Flamingo: 226€ (media pensión)

Comida: 208€ (entre compras de Mercadona y restaurantes)

Gasolina: 37€

Ocio: 116€  entradas loroparque  20€  barco masca 3€  taquilla siampark

Transporte: 10,4€ cercanías aeropuerto 6,2€  autobuses varios

 

Total: 526€ por persona (87,6€ /día)

 



Booking.com

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.