Florencia es sinónimo de Renacimiento, arte y belleza. No en vano fue hogar y lugar de trabajo de personajes como Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Dante o Botticelli entre otros y además su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1982. Lo mejor de todo es perderse por sus calles, llenas de artistas callejeros, cantantes y bailarines que te dejarán perplejo y dejarse llevar por ese ambiente mágico que la envuelve. Pero ojo con el Síndrome de Stendhal o estrés del viajero, ya que tanta belleza junta puede provocaros malestar.

Y además, dado su pequeño tamaño se pueden ver las cosas imprescindibles en 2 días y con relativa calma, ¿qué más se puede pedir? Os cuento los detalles a continuación:

Cómo ir del aeropuerto al centro de Florencia

Hay varios aeropuertos cerca de Florencia: Bolonia y Pisa, y un poco más alejado el de Milán. Mucha gente los usa como puente para ir a Florencia ya que se pueden obtener billetes baratos con la compañía low cost Ryanair y luego tomar un tren hasta la ciudad, saliendo algo más barato que volar directamente y de paso pudiendo visitar otra ciudad a mayores.

Hay varias formas para ir del aeropuerto al centro de Florencia:

Autobús: hay autobuses directos con Terravision desde el aeropuerto de Pisa hasta la estación de tren Santa María Novella con una duración de poco más de una hora. Desde el aeropuerto de Florencia podéis coger el Volainbus, que tarda una media hora hasta Santa María Novella.
Tren: desde el aeropuerto de Pisa tenéis que coger el bus PisaMover hasta la estación de tren Pisa Centrale. Los autobuses salen cada 10 minutos y tardan 8 minutos. Desde la estación de Pisa deberéis coger el tren regional (el precio está incluido comprando el Bus PisaMover) hasta la estación Santa Maria Novella y tarda alrededor de 50 minutos.
Taxi: en el aeropuerto de Florencia hay una tarifa fija de 20 euros y el trayecto dura unos 15 minutos hasta el centro.
Transfer directo al hotel: si sois varios puede que esta opción os compense, ya que suele ser la más cara (aunque también la más cómoda y rápida).

Yo lo hice a través de Milán Malpensa, por lo que tomé un tren hasta Milano Cadorna (13 €, 30 min de trayecto) para aprovechar y visitar la ciudad unas horas y después desde Milano Centrale a Santa María Novella (70€ ida y vuelta, 1:30h de trayecto).

Primer día

El día comienza muy temprano con una breve parada por la Basilica della Santissima Annunziata que está muy cerca. No es de las iglesias más conocidas de la ciudad pero sí una de las más interesantes. La fachada es muy sobria, imita la del hospital de los Inocentes proyectada por Brunelleschi. Pero el interior no tiene nada que ver: es una de las pocas iglesias barrocas de la ciudad. La iglesia fue fundada en 1250 por los siete fundadores de la Orden de los Servitas.

Basilica-della-Santissima-Annunziata-02 Basilica-della-Santissima-Annunziata-01

En 1252, una pintura de la Anunciación, que había sido empezada por uno de los monjes, pero abandonada en plena desesperación por creer que no podía crear una imagen suficientemente bella, fue supuestamente completada por un ángel mientras él dormía. Esta pintura fue colocada en la iglesia y se hizo tan famosa que en 1444 la familia Gonzaga de Mantua financió un templete especial.

piazza-san-marco

Paro en la Piazza San Marco a desayunar, donde me sorprendo al ver que los cafés son más baratos que en Madrid (entre 1,30 y 1,70€), eso sí, lo de las tostadas allí no se lleva, si queréis algo salado tendréis que apoquinar casi 3 euros por un panino…

david-01

Muy cerca de allí está la Galleria dell’Accademia, el segundo museo más visitado de Florencia por detrás de la Galería Uffizi y hogar del conocidísimo David de Miguel Ángel: una escultura de mármol blanco de 5,17 m de altura que representa a David antes de enfrentarse con Goliat. Su imagen ha sido reproducida millones de veces, es difícil o casi imposible encontrar a alguien que no lo conozca, pero reconozco que verlo en persona tiene algo de especial, es increíble pensar que toda esa perfección de detalles ha salido de un bloque de mármol.

piazza-della-signoria-04 piazza-della-signoria-05

Inicialmente se colocó en la Piazza della Signoria (donde actualmente se encuentra una copia), pero para protegerla de los fenómenos meteorológicos fue trasladada a su ubicación actual en 1873. El resto del museo apenas tiene cosas interesantes, está claro que de no ser por su atracción principal sería descartable. Podéis evitar las largas colas comprando entradas prioritarias aquí . Si lo de esperar no es lo vuestro, otra opción es dejarla para el final del día, puesto que cierran a las 18:50h.

Catedral-Santa-María-Fiore-01

Tras disfrutar un buen rato en el museo, mis pies se dirigen hacia la Catedral de Florencia (más conocida como Duomo), una de las iglesias más grandes de la cristiandad con unas dimensiones de 160m de longitud, 43m de anchura y 100m de altura interior de la cúpula, ahí es . Comenzó a construirse en 1296 y finalizó 72 años después, en 1368. Aparte de su característica fachada en mármoles blancos, verdes y rosas, está su famosa cúpula, construida por Filippo Brunelleschi casi un siglo después de la finalización de la catedral.

cupula

La subida está compuesta por 463 escalones de múltiples tipos y diferentes formas, siendo el último tramo de la subida entre las bóvedas interna y externa casi vertical. Su decoración interior corrió de la mano de Giorgio Vasari y Federico Zuccari. Las distintas escenas de los frescos representan el Juicio Final y son simplemente espectaculares.

campanile

Otra opción y con las mismas vistas de Florencia es subir al Campanile de Giotto, con una altura de 84,70 m y cinco niveles recubiertos de mármoles policromos como los de la catedral (mármol blanco de Carrara, verde de Prato, rosa de Maremma y rojo de Siena).

campanile-duomo-battistero

El horario de subir a la cúpula es distinto al de la catedral. La cúpula abre todos los días de 8:30 a 19:00 (sábados hasta las 17:40) y los festivos está cerrada. Podéis adquirir las entradas de acceso rápido aquí . La Catedral es gratuita y abre en horario de lunes a viernes de 10:00 a 17:00 horas, sábado de 10.00 a 16.45h; domingos y fiestas religiosas de 13.30 a 16.45h. Si queréis sacaros fotos sin gente, a las 8 no había nadie y eso que era sábado…

 Battistero-di-San-Giovanni

Justo enfrente de la Catedral se encuentra el Battistero di San Giovanni, cuyo interior no es muy relevante y dado que hay mucho que ver es mejor centrarse en sus Puertas del Paraíso. Lo que se ve en la actualidad es una copia del año 90, las originales se encuentran en el Museo dell’Opera del Duomo.

puerta-del-paraiso-01 puerta del paraiso

La siguiente parada es la Piazza della Repubblica, la más grande de Florencia y antigua sede del Foro Romano. Se trata una gran plaza porticada rectangular con un arco de triunfo en uno de sus extremos, que con el tiempo se convirtió en sede de elegantes establecimientos como el Hotel Savoi, la galería comercial Trianon o los cafés con terraza Paszkowski, Gilli y Giubbe Rosse, siendo este último un emblemático lugar de encuentro para los escritores y artistas, especialmente los Futuristas.

piazza-della-repubblica

Siguiendo la calle se llega hasta la Loggia del Mercato Nuovo o Loggia del Porcellino, que toma el nombre de su famosa escultura de un jabalí de bronce situada en una fuente. La tradición dice que hay que tocar su hocico e introducir una moneda en su boca para volver a Florencia.

porcellino

Pero ojo con ser rácanos, puesto que sólo tendréis suerte si la moneda cae por la rendija y acaba donde salpica el agua, y tiene truco: la inclinación es tal que sólo las monedas más pesadas caen por las rendijas. Así que si queréis tener suerte nada de echar los céntimos de la calderilla 😉

piazza-della-signoria-01

Muy cerca de allí se encuentra otro de los lugares imprescindibles que visitar en Florencia, la Piazza della Signoria, llena de esculturas, fuentes y edificios históricos entre los que destaca la Loggia dei Lanzi en la que podéis ver la magnífica estatua de Perseo con la cabeza de Medusa, la enorme fuente de Neptuno, las esculturas de mármol de Hércules y Caco y la copia del David de Miguel Ángel, puesto que la original se encuentra en la Galería de la Academia.

Palazzo-Vecchio-01

Casi enfrente del Porcellino, a la hora de comer veréis dos largas colas de gente, están esperando para comprar unos megabocatas riquísimos en un lugar llamado All’ Antico Vinaio, aunque en realidad hay como 3 locales todos juntos, porque no dan atendido a tanta cantidad de gente. Los bocadillos tienen todos un precio de 5 euros (6 con bebida incluida) y los hay de todo tipo, aunque el elemento común es el prosciutto y distintos tipos de quesos. Si los come Lenny Kravitz yo no voy a ser menos jajaja.

all-antico-vinaio-02

En serio, están muy buenos y tienen un tamaño que te quita el hambre para todo el día; eso sí, la policía vendrá a deciros que no os los podéis comer allí, sino que vayáis a dejar vuestras migas a una plaza cercana, en la que las palomas están atentas por si os despistáis un momento.

Con el buche lleno me dirijo hacia la Galería Uffizi, una de las pinacotecas más importantes del mundo. Allí están las obras de algunos genios como Botticelli, Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael o Tiziano, así que si os gusta el arte (que entiendo que sí si habéis entrado) preparaos para pasar entre una y dos horas.

venus-botticelli

Para evitar las largas esperas en las colas es recomendable reservar, podéis hacerlo aquí. La entrada es gratuita el primer domingo del mes. Si compráis las entradas por internet, tendréis que ir a la puerta 3 a cambiarlas por una entrada “oficial” de papel y luego ir a la cola de entrada correspondiente, aunque desde luego te ahorras tiempo que comprándola en el momento.

Os recomiendo tomar el ascensor y empezar por el piso 2, que es donde se encuentran la mayoría de las obras importantes y luego ir bajando poco a poco. Allí podréis sacar a relucir esos conocimientos adquiridos en Historia del Arte en el instituto que tan innecesarios os parecieron en su momento.

Basilica-di-Santa-Croce-01

Después de descansar un rato encamino mis pasos hacia la Iglesia de Santa Croce, la iglesia franciscana más grande del mundo. En su interior encontraréis casi 300 tumbas fechadas entre los siglos XIV y XIX. Algunos de los personajes más conocidos que están enterrados allí son Galileo Galilei, Maquiavelo, Lorenzo Ghiberti o Miguel Ángel.

ponte-vecchio-01

Terminada la visita cruzo el emblemático Ponte Vecchio, el puente de piedra más antiguo de Europa y cuya imagen es la más conocida y representativa de la ciudad. En los siglos XV y XVI sus casas colgantes estuvieron ocupadas por carniceros y matarifes, pero cuando la corte se mudó al Palacio Pitti se ordenó el cierre de las tiendas por el mal olor. Desde entonces éstas han sido ocupadas por joyeros y orfebres, que desde luego se adecuan más al entorno señorial que lo rodea.

Piazzale-Michelangelo-01

Para terminar la tarde de la mejor forma posible es subir a la Piazzale Michelangelo para ver la puesta de sol. Para llegar allí se puede ir en bus (22 y 23) o andando en unos 20 minutos. Una buena opción es subir un poco más arriba del mirador hasta la Basílica de San Miniato al Monte, cuya fachada es una de las obras maestras del románico florentino, inspirada en un clasicismo geométrico tomado de los mármoles de los edificios romanos.

san-miniato-al-monte-03 san-miniato-al-monte-01

En el suelo hay un zodiaco de mármol de de los más antiguos de Europa (1207) sobre el que se ilumina por el sol la parte donde está representado Cáncer durante el solsticio de verano. Los domingos y días festivos los monjes entonan cantos gregorianos desde las 10 de la mañana hasta las 17:30 de la tarde en la cripta.

Segundo día

santa-maria-novella-01

Para aprovechar al máximo el segundo y último día en Florencia la mañana empieza a primera hora visitando la Iglesia de Santa María Novella, con una espectacular fachada de mármol y bonitos frescos en su interior. Después vuelvo hacia la Piazza della Signoria para admirar el Palazzo Vecchio, que antiguamente fue la residencia y lugar de trabajo de la corte de Florencia. Abre temprano, de 9 a 19h y es un poco menos turístico, aunque su interior es curioso y merecedor de una visita. Podéis adquirir las entradas aquí.

Luego aprovecho para cruzar por el Ponte della Trinitá y obtener otra perspectiva del Ponte Vecchio. Desde ahí se deja ver el Palacio Pitti, que fue originalmente la residencia urbana de un banquero florentino del cual tomó su nombre, pasando a ser en 1549 la residencia oficial de los grandes duques de Toscana. En el siglo XIX, el palacio fue usado como base militar por Napoleón I y luego sirvió durante un corto período como residencia oficial de los Reyes de Italia. A principios del siglo XX se abrieron sus puertas al público y se convirtió en una de las más grandes galerías de arte de Florencia.

Detrás de esta enorme construcción se sitúa el Jardín de Boboli, una zona verde con varios puntos interesantes como la Grotta Grande y la Grotto di Buontalenti, el Jardín de los Caballeros y el paseo por la avenida Viottolone, llena de cipreses y esculturas. Y después de pasear un rato por ese relajante y bello lugar toca cambiar palacios por edificios más modestos: el barrio de Oltrarno.

Basilica-di-Santo-Spirito

El barrio acarrea la tradición artesana desde el siglo XV cuando los obradores comenzaron a instalarse para estar cerca del Palacio Pitti, ya que mantenerlo a punto requería de cuidados constantes y tenían que estar cerca para dar servicio. La mejor manera de explorar esta parte de la ciudad es recorrerla a pie y descubrir sus talleres artesanales, los mercados de pulgas, las típicas trattorias, iglesias, etc. Un artículo de la Lonely Planet lo incluye como uno de los barrios más cool del mundo.

San-Frediano-in-Cestello

Sus edificios más destacables son la Basílica de Santa María del Santo Spirito (cuyo exterior no tiene nada de bonito, pero Miguel Ángel esculpió un crucifijo de madera que se encuentra ubicado en la sacristía), la Iglesia de Santa María del Carmine y la Iglesia di San Frediano in Cestello.

mercato-centrale-01 mercato-centrale

Y para terminar con buen sabor paso por el Mercado Central, para llevarme un recuerdo de este pequeño viaje a una de las ciudades más bellas del mundo. Cada calle tenía algo especial, todos los rincones me parecieron hermosos y cuidados; ahora entiendo al pobre Stendhal…

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.