¿Preparando una escapada de fin de semana a la capital austriaca? Si no sabéis por dónde empezar, aquí os dejo el itinerario perfecto sobre qué ver en Viena en dos días, cubriendo los imprescindibles que visitar en Viena sin prisas pero sin pausas.

Día 1

Plaza del Ayuntamiento

Es el centro neurálgico de la vida social vienesa. Presidida por el imponente Ayuntamiento (Rathaus) de estilo neogótico, esta plaza cambia de cara según la época del año: desde el mágico mercado de Navidad, hasta la enorme pista de hielo en invierno o el festival de cine y gastronomía en verano.

Café Central

El Café Central fue el punto de encuentro de intelectuales como Freud o Trotsky a principios del s. XX. Entrar aquí es viajar en el tiempo: techos abovedados, columnas de mármol y una vitrina de repostería que es un auténtico espectáculo. Suele haber cola pero avanza rápido, así que paciencia y no os vayáis sin probar su famoso Apfelstrudel.

Barrio de Graben

Qué ver en Viena en un fin de semana

La calle Graben es una de las zonas más exclusivas y elegantes de la ciudad. Antiguamente fue un foso romano, pero hoy es una zona peatonal rodeada de edificios históricos y tiendas de lujo. En el centro destaca la Columna de la Peste (Pestsäule), un monumento barroco cargado de detalles que conmemora el fin de la epidemia de 1679.

Iglesia de San Pedro

Escondida en una pequeña plaza justo al lado de Graben, la Peterskirche es, para muchos, la iglesia más bonita de Viena. Su cúpula verde es icónica, pero lo mejor está en su interior: un despliegue de frescos, dorados y altares barrocos que os dejarán sin aliento.

Casi todas las tardes a las 15:00h se ofrecen conciertos de órgano gratuitos, una bonita experiencia para descansar de la caminata.

Reloj Anker

Qué ver en Viena en un fin de semana

Situado en la plaza Hoher Markt (la más antigua de la ciudad), este reloj de estilo Art Nouveau es una joya de ingeniería, ya que en realidad es un puente que une los dos edificios del patio de Anker. Cada hora, una figura histórica de Viena desfila por el puente del reloj al son de música clásica.

 A las 12:00h del mediodía, todas las figuras desfilan juntas al son de la música durante unos 10 minutos. En Adviento, a las 17:00 horas suenan canciones navideñas.

Catedral de San Esteban

Es el símbolo religioso más importante de Viena y en el cual se celebró la boda y el funeral de Mozart. Está coronada por una gran torre con forma de aguja de 137 metros de altura construida en estilo gótico que puede verse desde diferentes puntos de Viena. Y como en la mayoría de edificios de este estilo, la subida no es fácil, ya que se realiza mediante una escalera de caracol. Si disponéis de la Vienna Pass, la entrada está incluida, y sino, podéis adquirir las entradas sin colas con audioguía, torre y catacumbas por 14,90€ aquí.

Qué ver en Viena en un fin de semana

En la parte posterior de la catedral se puede ver su famoso Tejado de los Azulejos, formado por más de 250.000 azulejos que tuvieron que ser restaurados tras quedar seriamente dañados durante la II Guerra Mundial. Otros elementos que tampoco os debéis perder son:

  • Púlpito de Pilgram: un precioso púlpito de estilo Gótico Flamígero tallado con gran precisión cuyo creador se autorretrató bajo la escalera. Aparece asomándose a una ventana para mirar y admirar su obra, razón por la cual se conoce popularmente como «el mirón».
  • Las catacumbas: excavadas a mediados del siglo XVIII, recogen en sus osarios los restos de más de 10.000 ciudadanos vieneses.
  • La Campana Pummerin: hecha a partir del bronce fundido de los cañones que dejaron las tropas turcas al retirarse de la capital en 1683. Durante el gran incendio de 1945, la campana se cayó y quedó destrozada, aunque se reconstruyó años después. Se encuentra situada en la inacabada torre norte, a la que se accede en ascensor.
  • Imagen de Cristo crucificado: situada en la capilla de Tirna se encuentra una imagen de Cristo que según la leyenda tiene una barba de pelo humano que continúa creciendo.

La casa de Mozart

Ubicada en la calle Domgasse, muy cerca de la Catedral, esta fue la residencia del genio de la música entre 1784 y 1787. De todas las viviendas que tuvo Mozart en la ciudad, esta es la única que se conserva intacta. Hoy convertida en museo, la Casa de Mozart ofrece un recorrido por sus estancias originales, donde compuso algunas de sus obras más famosas, como Las bodas de Fígaro.

Horarios

  • Lunes a domingo: de 10:00 a 18:00h.

Precios

Mercado Naschmarkt

El Naschmarkt es el mercado más famoso y antiguo de Viena, con una historia que se remonta al s. XVI. Con más de 120 puestos, es un festín para los sentidos donde encontrarás desde productos locales frescos hasta especias exóticas y delicias internacionales. Es el lugar ideal para hacer una parada técnica: puedes comprar recuerdos gastronómicos o disfrutar de un almuerzo en alguno de sus modernos restaurantes y cafeterías.

Si visitas el mercado en sábado, también podrás explorar el mercadillo de antigüedades que se instala justo al lado.

Museo de Sissi

Situado en los Apartamentos Imperiales del Palacio de Hofburg, el Museo de Sissi desmitifica la leyenda de la emperatriz Isabel de Austria para mostrar a la mujer real detrás del mito. A través de objetos personales como vestidos, retratos, recetas médicas y su estuche de viaje, el museo narra su rebeldía, su obsesión por la belleza y su trágico destino. Es una de las atracciones más visitadas de Viena y la mejor forma de sumergirse en la atmósfera de la corte de los Habsburgo.

Horarios

  • Lunes a domingo: de 09:00 a 17:30h.

Precios

  • Entrada general: 20€ (incluye audioguía)
  • Tour guiado en español: 49€. Duración aproximada de 2,5h, incluyendo la entrada y el guía. Puede reservarse aquí.

Palacio Hofburg

Qué ver en Viena en un fin de semana

Es la residencia de invierno de la familia Habsburgo durante más de 600 años. Durante el recorrido se puede ver el Museo de Sissi, que incluye muchos de sus objetos personales además de las antiguas habitaciones imperiales que compartió con el emperador Francisco José.

Mientras vamos avanzando por las dependencias, la audioguía nos va contando datos de su intensa vida, cosa que en parte sabíamos gracias a sus películas pero que nunca está de más recordar. La entrada está incluida si compráis la tarjeta Vienna city card.

Biblioteca Nacional de Austria

A la salida del Hofburg podéis acercaros a la cercana Biblioteca Nacional de Austria, de estilo barroco del s. XVIII y considerada una de las bibliotecas históricas más bonitas del mundo.

Qué ver en Viena en un fin de semana

Es más una especie de museo que una biblioteca en sí, donde destaca la Sala Imperial con sus globos terráqueos antiguos, estatuas y pinturas; y como está situada en el centro de la ciudad la visita no os llevará demasiado tiempo.

Ópera de Viena

Al salir de la biblioteca, cruzando el parque Burggarten se llega hasta la Ópera de Viena, uno de los templos más emblemáticos de ópera a nivel mundial. El edificio de diseño renacentista fue inaugurado en 1869 con una obra de Mozart y alberga una historia un tanto oscura, puesto que el arquitecto que la creó no pudo soportar las críticas de los vieneses y se quitó la vida. Pero la cosa no queda ahí, sino que se contrató un segundo arquitecto que, incapaz de aguantar la presión, murió de un infarto.

El interior del edificio sólo se puede recorrer con una visita guiada, pero si no os apetece, podéis conocerlo comprando una entrada para ver algún espectáculo. Las mejores butacas suelen costar a partir de 150€, pero también existe una versión muy lowcost si se está dispuesto a verla de pie por 3 y 4€. Eso si, estas entradas baratas no se pueden adquirir de forma anticipada, sino que hay que hacer cola un par de horas antes de la obra para comprarlas.

Cripta Imperial

A pocos metros de la Ópera se encuentra la Iglesia de los Capuchinos, una pequeña iglesia barroca que alberga la Cripta Imperial, donde descansan los miembros de la realeza, entre los que destaca el féretro de Sissi Emperatriz.

Parque de la ciudad

El Parque de la Ciudad o Stadtpark, es uno de los parques más antiguos de Viena y tiene varios lugares que merece la pena conocer tales como el monumento a Johann Strauss o el edificio del Kursalon, en el que se celebran importantes conciertos y bailes.

Ringstrasse

Es una avenida circular de más de 5 kilómetros en la que se ubican gran parte de los edificios más importantes de la ciudad. Allí os encontraréis con el Museo de Historia del Arte, la Iglesia Votiva, el Parlamento, el Ayuntamiento, la Bolsa, el Teatro Imperial o la Universidad entre otros.

El Parlamento de Austria fue diseñado con un estilo denominado Historicismo, con la intención de que su construcción recordase a la antigua Grecia como cuna de la democracia. Cuenta con dos grandes salas de sesiones unidas por un gran pórtico central: la sede del Consejo Nacional y el Consejo Federal.

La Iglesia Votiva es una de las construcciones sacras de estilo neogótico más importantes del mundo, destacando sus dos torres gemelas de 99 metros en forma de aguja. En 1853, el emperador Francisco José fue atacado por un hombre que intentó asesinarlo con un estilete. Tras el frustrado intento de asesinato, se abrió una colecta para construir un templo en el lugar en el que ocurrió el atentado que fue inaugurado en 1879 con motivo de las bodas de plata de la pareja real.

Día 2

Palacio Belvedere

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Este conjunto barroco es una de las visitas artísticas más importantes de Viena. Se divide en dos edificios (Belvedere Superior e Inferior) rodeados por unos jardines espectaculares, que además son gratuitos. El Belvedere Superior es el más famoso, ya que alberga la colección de Gustav Klimt, incluyendo su obra maestra, «El Beso». Es el lugar perfecto para combinar historia imperial con el modernismo austriaco.

Horarios

  • Lunes a domingo: de 09:00 a 18:00h.

Precios

La entrada está incluida en la Vienna Pass, que pese a su precio compensa, puesto que las visitas a los palacios no son precisamente baratas.

Palacio de Schönbrunn

Construido en el s. XVII, el Palacio Schönbrunn sirvió durante años como residencia de verano de la familia imperial de Viena. Se encuentra a 8 km del centro de la ciudad, aunque se puede llegar fácilmente con la línea de metro U4 (estación Schönbrunn) o en tranvía. Los interiores llaman la atención por su recargada decoración de estilo rococó, pero el exterior, con sus enormes y cuidados jardines, es también espectacular, no en vano es conocido popularmente como el Versalles austríaco.

Horarios

El palacio abre todos los días del año, incluyendo festivos:

Palacio

  • De noviembre a marzo: de 08:30 a 17:00h.
  • De abril a junio y septiembre/octubre: de 08:30 a 17:30h.
  • Julio y agosto: de 8:30 a 18:00h.

Jardines del Palacio

Abren a las 6:30 y cierran entre las 17:30 y las 21:00 según la luz solar de la temporada.

Zonas especiales (Gloriette, Laberinto, Jardín Privado)

Generalmente abiertas sólo de abril a principios de noviembre, de 9:30 a 17:30 aprox.

Precios y tipos de entradas

Existen tres tipos de tours para ver el interior del palacio (ambos incluyen audioguía en español):

1. Imperial Tour: La opción rápida

Ideal para quienes viajan con el tiempo justo o solo quieren un vistazo general a la vida imperial.

  • Qué incluye: Visita a 22 salas, centrándose sobre todo en los apartamentos privados del emperador Francisco José y Sissi.

  • Duración: Aproximadamente 35-40 minutos.

  • A destacar: Verás los dormitorios reales, los despachos y los comedores oficiales.

  • Precio (2026): 28€ (aprox).

2. Grand Tour: La experiencia completa

Es la opción favorita de los amantes de la historia y el arte, ya que permite ver la parte más lujosa del palacio.

  • Qué incluye: Las 40 salas abiertas al público. Incluye todo lo del Imperial Tour más las impresionantes salas de ceremonias del s. XVIII.

  • Duración: Aproximadamente 60-75 minutos.

  • A destacar: Podrás ver el Salón Chino Azul (donde abdicó Carlos I) y el Salón del Millón, considerado una de las salas rococó más espectaculares del mundo.

  • Precio (2026): 38€ (aprox).

3. Visita guiada en español

  • Qué incluye: más de 20 habitaciones abiertas al público. Incluye Entrada al Palacio de Schönbrunn sin colas y Guía en español.

  • Duración: Aproximadamente 2h 30m.

  • A destacar: Podrás ver el Salón Chino Azul, el Gabinete de Desayuno o la Gran Galería, con sus más de 40m de largo.

  • Precio (2026): 54€ . Puede comprarse aquí.

Si es vuestra primera vez en Viena, vale la pena pagar la diferencia por el Grand Tour. La parte más «brillante» y decorada del palacio se encuentra precisamente en esas salas extra que el Imperial Tour no incluye. Sin embargo, si vais con niños pequeños o con una agenda muy apretada, el Imperial Tour es más que suficiente para llevarse una buena impresión.

Para pasear por la mayoría de los jardines de Schönbrunn no se necesita entrada. Puedes caminar hasta la fuente de Neptuno e incluso subir la colina hasta la Gloriette de forma totalmente gratuita. Sólo se necesita ticket para entrar al Zoo, al Laberinto o subir a la terraza panorámica de la Gloriette.

Iglesia De San Carlos Borromeo

Karlskirche

Situada en la zona sur de la Karlsplatz, la Iglesia de San Carlos Borromeo es una de las joyas arquitectónicas de Viena y el máximo exponente del barroco en la ciudad. Sus dos columnas gigantes inspiradas en la Columna de Trajano de Roma la hacen inconfundible. Además de su impresionante fachada, el interior alberga frescos espectaculares que puedes ver de cerca gracias a un ascensor panorámico que te eleva hasta la cúpula.

Horarios

  • Lunes a sábado: de 09:00 a 18:00h.
  • Domingos y festivos: de 11:00 a 19:00h.

Precios

  • Entrada general: 9,50 € (incluye el ascensor panorámico a la cúpula). Los menores de 10 años suelen entrar gratis.

Si tienes la Vienna PASS, la entrada está incluida. Si buscas una experiencia mágica, intenta cuadrar tu visita con uno de los conciertos nocturnos.

Café Sacher

Situado frente a la Ópera de Viena, este café es mundialmente conocido por ser el lugar de origen de la Original Sacher-Torte. Su decoración elegante, con alfombras rojas y retratos imperiales, ofrece la experiencia de la cultura del café vienés en su máxima expresión. Y eso se paga, concretamente los cafés rondan los 6€ – 8€ y una porción de la tarta original cuesta aproximadamente 9,50 €.

Qué ver en Viena en un fin de semana

Si queréis probarla a un precio más económico pero que sabe igualmente buena, os recomiendo las cafeterías Aida Cafe, que podréis encontrar en varios puntos de la ciudad e incluso en el aeropuerto.

Casa Hundertwasser

Qué ver en Viena en un fin de semana

Este bloque de viviendas sociales es la antítesis de la Viena imperial. Destaca por sus fachadas de colores vivos, suelos irregulares y la integración de la naturaleza con árboles que crecen desde las ventanas. Justo enfrente está el Hundertwasser Village, un pequeño centro comercial con el mismo estilo donde puedes comprar souvenirs originales.

El Prater

El parque de atracciones más antiguo del mundo y un símbolo de la ciudad. Su gran icono es la Riesenrad (Noria Gigante) de 60 metros de altura, desde donde se obtienen vistas espectaculares.

A lo largo de su historia, la noria ha logrado sobrevivir a las grandes catástrofes naturales y conflictos bélicos, como por ejemplo en los últimos días de la II Guerra Mundial, cuando los bombardeos y el fuego destruyeron gran parte de la noria. Aunque fue reconstruida, sólo pudieron ser colgadas 15 de las 30 cabinas que tenía inicialmente, y el resto están colocadas en la parte de debajo de la noria a modo de exposición.

Horarios

  • Lunes a domingos: de 10:00 a 00:00h.

Precios

  • Precio: la entrada al parque es gratis. Cada atracción se paga por separado (entre 4 € y 10 € generalmente). La Noria Gigante cuesta 14,5 € y se puede comprar la entrada online aquí.

Viena es una ciudad que enamora en cada esquina, y aunque dos días parezcan poco, este itinerario te permitirá llevarte lo mejor de la capital imperial en la maleta. Desde sus palacios barrocos hasta el aroma de sus cafés históricos, cada minuto aquí merece la pena.

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