Guía para visitar La Acrópolis
La Acrópolis es sin duda el símbolo de Atenas y un imprescindible de la ciudad. Con más de 3 millones de visitas anuales, os podéis imaginar que es un lugar muy concurrido y un poco agobiantes si no se dispone de un plan. Si queréis evitar las colas infinitas, saber cuál es el mejor momento para subir y no perderos ni un detalle de esta pasada de lugar, os cuento todos los trucos en esta Guía para visitar La Acrópolis:
Tabla de contenidos
Cómo llegar
Encaramada sobre un peñasco rocoso, la Acrópolis es visible desde prácticamente cualquier punto de la ciudad. Al encontrarse en el centro de Atenas, lo mejor para llegar hasta allí es ir caminando o en transporte público, puesto que la mayor parte de calles que la rodean están cerradas al tráfico. A continuación os dejo las opciones en transporte público:
Metro
Puertas de acceso
Hay dos puertas de acceso para visitar la Acrópolis: Este y Oeste, siendo la puerta Este la que tiene menos tránsito de turistas.
Puerta Oeste

Ubicada en la ladera occidental de la montaña, es la puerta de ingreso principal a la Acrópolis. Aquí se encuentran la taquilla y los tornos de control de acceso. Desde ella se sube por una rampa y unas escaleras hasta la Puerta de Beulé y los Propileos.
Conviene ir con antelación, especialmente en temporada alta, pero tampoco os paséis, puesto que como mucho os dejarán entrar unos 5-10 minutos antes de la hora que os marque la entrada.
Puerta Este
Es la puerta secundaria de acceso a la Acrópolis, y un poco menos concurrida. Está situada en la calle Dionysiou Areopagitou, cerca del Museo de la Acrópolis. Los tours en grupos pequeños y los titulares de entradas de acceso rápido pueden utilizar esta entrada. Junto a ella se sitúa la parada de metro de Akropoli (línea 2).
Horarios
La Acrópolis puede visitarse durante todo el año, aunque cambia sus horarios dependiendo de la estación:
Temporada de Verano:
- Desde el 1 de abril hasta el 31 de octubre: 8:00 – 20:00h.
Temporada de Invierno:
- Desde el 1 de noviembre hasta el 31 de marzo: 8:00 – 17:00h.
- 1 de enero, 25 de marzo, 1 de mayo, Domingo de Pascua, 25 y 26 de diciembre.
Mejor hora para visitar la Acrópolis
El sentido común nos plantea dos opciones:
- A primera hora: intentad llegar a la puerta principal al menos 15-20 min antes de que abran (8:00h de la mañana). A esa hora la luz es suave, no aprieta el calor y la afluencia de gente es menor. De este modo podréis visitar esta maravilla casi en soledad.
- A última hora: un par de horas antes de que cierre, la gente empieza a bajar para ir a dar un paseo o cenar. La luz del atardecer sobre el mármol es espectacular y las temperaturas son mucho más agradables. Lo único malo es que tendréis que ir con prisa para verlo todo.
Ante todo intentad evitar las horas centrales del día, especialmente en verano, ya que el sol pega sin piedad y la colina está a tope de gente, lo que lo hace incómodo y agotador. Si no os queda más remedio que ir a esas horas, la crema solar, un sombrero y el agua serán vuestros mejores amigos (dentro del recinto tenéis máquinas expendedoras de botellas de agua a 0,50 céntimos).
Cuánto se tarda en ver la Acrópolis
Aconsejo que dediquéis al menos 3 horas para visitar la Acrópolis. El recinto no solo alberga el Partenón, sino que es un conjunto de monumentos muy importantes y se necesita tiempo para verlo todo con calma.
Cómo evitar las colas de acceso
La Acrópolis es uno de los monumentos que mayor número de turistas recibe en todo el mundo. Para evitar aglomeraciones y las indeseables colas de acceso os dejo por aquí unas cuantas recomendaciones:
- Si es posible, intentad evitar los fines de semana, días festivos, en temporada alta o puentes, ya que es cuando hay una mayor afluencia de público.
- Madrugad todo lo posible para ir a la Acrópolis a primera hora de la mañana, cuando abre sus puertas.
- En la puerta Este suele haber menos gente, aunque si evitáis fechas clave y las horas centrales del día, podréis entrar por cualquiera de ellas sin ningún problema.
- Comprad las entradas anticipadamente de manera online o en las taquillas el día anterior.
- Contratad una visita guiada, ya que de este modo podréis entrar con vuestro guía sin tener que hacer cola.
Entradas a la Acrópolis: tipos y precios
Tipos de entradas
- Entrada general: es válida únicamente para el día seleccionado. Con ella pueden visitarse todos los monumentos del interior de la Acrópolis y es perfecta para ver lo principal por vuestra cuenta.
- Entrada reducida: tiene un coste del 50% de la entrada general y es válida para residentes en la UE mayores de 65 años, acompañantes en visitas escolares y estudiantes no comunitarios.
- Entrada general con museo: si os interesa ver ambas cosas por vuestra cuenta, esta es vuestra opción. Podéis comprarla online y así evitaros colas en los dos sitios.
- Entrada general con audioguía: con esta entrada podréis recorrer a vuestro aire el conjunto de templos griegos más famoso del mundo mientras conocéis su historia y su arquitectura con la audioguía descargada en vuestro teléfono.
- Entrada general combinada con museo y audioguía: incluye lo mismo que la general con museo, pero además podréis aprender muchas cosas interesantes gracias a la audioguía incluida en español, inglés, francés e italiano.
- Entrada con visita guiada: si lo de la audioguía no os convence, podéis contratar una visita guiada en español de 2 horas.
- Entrada Pase Mitológico de Atenas: si queréis ver varias atracciones, una buena opción puede ser comprar un pase combinado como este, que incluye la entrada a la Acrópolis con audioguía, el Templo de Zeus Olímpico con guía digital y la entrada al Ágora con guía digital.
- Tour panorámico por Atenas con visita a Acrópolis y Museo: esta opción incluye todo en uno: 5 horas en las que se recorren los lugares más importantes de la ciudad y además se visita la Acrópolis y su Museo. Una buena opción si se dispone de poco tiempo para hacerse una idea general de la capital helena.
- Entrada Gratuita: la entrada es gratuita para niños y jóvenes de la UE hasta 25 años y para no comunitarios de hasta 18 años (con documento de identidad). Y gratis para todo el mundo los días 6 de marzo, 18 de abril, 18 de mayo, último fin de semana de septiembre, 28 de octubre, primer y tercer domingo de cada mes (del 1 de noviembre al 31 de marzo de cada año).
Precios (2025)
- Entrada general: en taquilla cuesta 3
- Entrada general con museo: cuesta 62€ y se puede adquirir aquí
- Entrada general con audioguía: su precio es de 48€ y se puede comprar online en este enlace.
- Entrada general combinada con museo y audioguía: el precio es de 79,9€ y se puede comprar aquí.
- Entrada con visita guiada en español: cuesta 42€ y se puede adquirir aquí.
- Tour panorámico por Atenas con visita a Acrópolis y Museo: el precio total del tour es de 112€ y se pueden comprar en este enlace.
- Entrada Pase Mitológico de Atenas: incluye la visita a 3 lugares, cuesta 97,50€ y puede adquirirse aquí.
Qué ver en la Acrópolis
La Acrópolis no es solo el Partenón; sino que es un conjunto de templos y estructuras alucinantes. Para que no vayáis a ciegas, aquí tenéis un mini-tour por los puntos clave, siguiendo el orden más lógico de visita:
Puerta de Beulé

La Puerta Beulé es uno de los monumentos más «modernos» de la Acrópolis, ya que fue construida en el año 267 d. C. (unos 8 siglos más tarde que el resto de monumentos). Fue descubierta en 1852 por el arqueólogo francés Ernest Beulé, del que recibe su nombre. Aunque es considerada como entrada a la Acrópolis, ya que a través de ella se accede al recinto, este monumento es en realidad una salida construida en el s. III durante la reconstrucción de las murallas del recinto.
Pedestal de Agripa
Tras la Puerta de Beulé, se continúa ascendiendo la ladera por una escalera en forma de zig zag; y a mano izquierda justo antes de llegar al acceso de los Propileos, se encuentra este gigantesco pedestal de mármol.

En el año 178 a.C. se había colocado en esa base la estatua del rey de Pérgamo Eumenes II sobre una cuadriga de bronce para celebrar su victoria en los Juegos Panatenaicos. Más tarde, esa misma estatua fue reemplazada por una del general Marco Vipsanio Agripa (el del Panteón de Roma) como agradecimiento a sus éxitos militares y a la reconstrucción del Odeón de Atenas en el Ágora.
Los Propileos

Es la majestuosa entrada monumental situada al final de la escalinata, realizada en mármol blanco del monte Pantélico. El conjunto completo estaba formado por dos alas laterales y un edificio central, cuyo espacio entre columnas fue diseñado para permitir el paso de los jinetes y los animales durante la procesión de las Panateneas.
Templo de Atenea Niké
Es un pequeño templo dedicado a la diosa de la victoria situado justo a la derecha de los Propileos. Se construyó en mármol pentélico entre el 427 y el 421 a.C. para conmemorar la victoria sobre los persas en la batalla de Salamina en el año 480 a.C.

De orden jónico, albergaba en su interior una estatua de Atenea Niké sin alas (Atenea Apteros), ya que se creía que de este modo la diosa no se podría marchar y se quedaría eternamente en la ciudad. Algunos de sus frisos se encuentran expuestos en el Museo de la Acrópolis, entre los que se encuentra el famoso de Atenea Niké abrochándose la sandalia.
La función del templo cambió a lo largo de los siglos, desde iglesia cristiana en el s. V d.C. hasta fortaleza de los turcos otomanos en el s. XVII. Tras la independencia de Grecia en 1832, el templo fue reconstruido y posteriormente restaurado con el aspecto que luce hoy en día.
El Partenón
Es sin duda el edificio más famoso de la Acrópolis y símbolo de la ciudad. Este templo dedicado a la diosa Atenea Partenos fue construido entre los años 447 y el 438 a.C. en agradecimiento de la ciudad a los dioses por su victoria contra los persas.

Para su diseño, sus creadores hicieron una fusión de elementos del orden jónico y dórico, dando lugar a una nueva forma arquitectónica denominada ática. Hicieron especial hincapié en la armonía de las proporciones, consiguiendo una perfecta simetría en todos sus elementos y curvando ligeramente los fustes de las columnas para engañar al ojo y hacernos creer que están totalmente rectas.
Desde el año 1841 el edificio ha sido objeto de numerosos procesos de reconstrucción que llegan a nuestros días, ojalá tengamos la oportunidad de verlo completamente restaurado.
Erecteion
Es uno de los templos más curiosos y fotogénicos de todo el recinto. Fue ubicado en el lugar más sagrado de la colina, justo donde Atenea y Poseidón compitieron para hacerse con el mando de la ciudad. Fue construido en orden jónico entre los años 421 y 409 a.C, y es fácilmente reconocible por el famoso pórtico de las Cariátides, seis figuras de mujeres que sirven de columnas.

Las que se pueden ver actualmente son una réplica exacta en yeso. Si queréis ver las originales, una de ellas se encuentra en el Museo Británico y el resto pueden verse en el Museo de la Acrópolis.
El conjunto de ruinas que encontraréis entre el Erecteion y el Partenón, se cree que perteneció al Templo Antiguo, y junto a ellas a día de hoy también se conserva el pedestal que sostenía la impresionante estatua de bronce esculpida por Fidias que representaba a la diosa Atena Prómacos.
Teatro de Dioniso
Con capacidad para entre 15.000 y 17.000 espectadores, fue el mayor teatro de la antigua Grecia y está considerado como el más antiguo del mundo. Se construyó entre el 342 y el 326 a.C. en honor a Dioniso, el dios del vino y del teatro, e inicialmente se rezaba en su honor alrededor del altar del templo y los espectadores se sentaban a los lados. Aquí se estrenaron las obras de algunos de los dramaturgos griegos más famosos como Esquilo, Sófocles y Eurípides.

Todavía se conservan los relieves situados tras el escenario que escenifican las hazañas de Dionisio, así como los tronos de mármol situados en las principales filas del teatro.
Odeón de Herodes Ático
Es un pequeño teatro semicircular que fue construido en el año 161 d.C. por el cónsul romano Herodes Ático en memoria de su mujer y que todavía se utiliza para conciertos y festivales en verano.

Ubicado junto al Teatro de Dioniso, tenía una capacidad aproximada para 5.000 espectadores, estaba construido con muros revestidos de mármol, contaba con asientos realizados en mármol blanco y el suelo estaba cubierto por mosaicos. El elemento más llamativo, hoy inexistente, era el techo de madera de cedro.
El mejor lugar desde el que se puede contemplar su interior es desde su parte superior, en el recinto de la Acrópolis, ya que desde debajo las vistas son mucho más reducidas.
Museo de la Acrópolis
Al bajar de la colina os espera el Museo de la Acrópolis, un edificio moderno construido específicamente para albergar las estatuas, los frisos y los restos de los templos originales (porque si no lo sabíais, lo que se ve en la Acrópolis son réplicas…).
Está diseñado para que la luz natural ilumine las piezas y algunos de sus puntos más importantes son las 5 Cariátides originales (la sexta está en el Museo Británico), y la Sala del Partenón, cuya disposición y tamaño imitan al Partenón en la colina, pero permitiéndoos apreciar los frisos y los frontones a la altura de vuestros ojos.
Consejos finales
Ya tenéis casi todo listo, pero hay unos cuantos detalles que no está de más recordar si queréis que vuestra visita sea perfecta. ¡Tomad nota de estos tips de supervivencia en la colina!
- Llevad siempre calzado cómodo: seguro que te quedan genial esas sandalias finas de tacón, pero resérvalas para cuando vayas a cenar porque aquí vas a estar subiendo y bajando escaleras de mármol pulido. El suelo está muy resbaladizo, así que olvidaos de sandalias, tacones, chanclas y en general calzado abierto.
- Agua: especialmente en verano las temperaturas en Atenas son altas y el sol pega fuerte en la cima. Aunque podréis encontrar máquinas expendedoras de botellas de agua a 0,50€, siempre es mejor prevenir y llevar al menos una botella grande por persona.
- Protección solar: en la cima de la colina no hay una mísera sombra, así que si vais en época estival podéis quemaros fácilmente. Sombrero o gorra, gafas de sol y crema solar serán vuestros mejores amigos.
- Snacks ligeros: aunque está prohibido comer en la cima, siempre está bien llevar alguna barrita energética o fruta para recargar pilas antes o después de subir. Justo enfrente de la entrada principal hay unos pequeños locales donde poder comprar chocolatinas, agua o tomarse un café; eso sí, lo pagas a precio de oro… (4,5€ me cobraron a mí por un mísero café con leche).
- Respetad el mármol: aunque es algo de sentido común, nunca está de más recordar que está completamente prohibido subirse a cualquier estructura, columna o muro para hacer fotos.
- Los perros se quedan abajo: salvo que sean perros guía, las mascotas no pueden acceder al recinto.
- No hay ascensor para turistas: la Acrópolis está encima de una colina, y por lo tanto es necesario tener un mínimo estado de forma física (no hay que ser Ironman, pero sí poder subir escaleras). Existe un ascensor para personas con movilidad reducida y sus acompañantes, pero no está disponible para el público general. Si tenéis problemas de movilidad, consultad la web oficial para ver cómo solicitar su uso.
Tampoco os olvidéis contratar vuestro seguro de viajes con 5 % de descuento, os recuerdo que a pesar de disponer de la Tarjeta Sanitaria Europea también es necesario.

