Qué ver en Avilés

Cuando uno piensa en Asturias lo primero que se viene a la cabeza son prados verdes con vacas pastando, no una ciudad gris e industrial como Avilés… o al menos esa es la idea que ronda por ahí. Y es que aunque sea cierto que esa parte existe, también hay que destacar que tiene el casco histórico más bonito y bien conservado de las tres grandes ciudades asturianas.

Al igual que me pasó con Frankfurt, para mí ha sido todo un descubrimiento y os cuento a continuación todo lo que podéis ver en Avilés y ayudar un poco a desmitificar esa mala fama injustificada:

Parque de Ferrera

Este parque es el más grande de Avilés con una extensión de 81.000 m² y pulmón del centro de la ciudad. Está abierto desde las 7:00 horas hasta las 23:00 y consta de cinco entradas: por las calles Galiana, Rivero, Cervantes, del Marqués y a través del vestíbulo de la Casa Municipal de Cultura.

Se divide en dos partes claramente diferenciadas: el parque de estilo inglés (con varios prados y estanques) y el Jardín Francés, que cuenta con árboles, pérgolas, fuentes y bonitos setos. Además está dotado de abundante mobiliario de descanso, parque infantil, zonas señalizadas para ejercicio deportivo, baños públicos, etc. y se puede pasear con mascotas.

Como curiosidad, cabe destacar que ha sido escenario de la película Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen, y que aquí tiene lugar la tradicional Fiesta anual de El Bollo el Domingo de Ramos y el Lunes de Pascua, cuando todos los vecinos acuden a comer el tradicional bollo elaborado con mantequilla, harina, huevo y azúcar.

Casco Histórico

El casco histórico de Avilés sorprende por su belleza, pero lo que realmente llama la atención es su estado de conservación, puesto que todo está igual desde que se construyó y apenas se observan reconstrucciones. Muchas de sus calles tienen soportales, lo que convierten esta villa en el mayor espacio porticado de toda Asturias. Recorriendo lugares como las calles Galiana y Rivero, la plaza del Carbayo o el palacio de Valdecarzana es fácil trasladarse a la Edad Media.

Calle Galiana

Esta es sin duda la calle más famosa de Avilés. Esta vía peatonal del s. XVII conserva dos tipos de suelo, uno empedrado para el paso del ganado y otro liso para los viandantes. Durante todo el año es una de las que tiene más ambiente, ya que bajo sus soportales se encuentran decenas de bares y restaurantes; y es muy conocida por el famoso descenso que tiene lugar en el día grande del Antroxu (carnaval).

Qué ver en Avilés

Los avilesinos fabrican sus propias embarcaciones y navegan por la calle a través de un mar de espuma. La embarcación ganadora es elegida por el jurado teniendo en cuenta su originalidad y la puesta en escena.

Plaza de Carbayo

Al final de la calle Galiana se encuentra esta plaza, donde destaca un gran hórreo, símbolo de la arquitectura rural asturiana que sirve de granero para el almacenamiento de los productos de la huerta poniéndolos a salvo de la humedad y los roedores.

Qué ver en Avilés

Fue una zona boscosa y agrícola, de ahí su nombre, ya que carbayo es la denominación del roble en asturiano. A partir del s. XVII se integró en la trama urbana de la ciudad y hasta mediados del s. XX fue sede de la feria de ganado, conservándose el antiguo abrevadero para animales transformado hoy en fuente. Está rodeada de casas antiguas, algunas con soportales, y a día de hoy se ha reconvertido en un lugar de ocio con numerosos establecimientos de restauración.

Vieja iglesia de Sabugo

Situada en la plaza del Carbayo, en el medieval barrio de Sabugo. Se trata de un templo parroquial iniciado en el s. XIII de estilos románico y protogótico. En su fachada lateral se encuentra la «Mesa de los Mareantes», donde se reunían los pescadores para planificar sus campañas de pesca en la época medieval.

Calle Rivero

Esta calle peatonal del s. XV es junto a la Calle Galiana, una de las más bonitas que ver en Avilés, y que enamora por su arquitectura medieval y su suelo empedrado. Discurría cerca de la orilla del mar, y de ahí el nombre de Rivero: porque la calle estaba situada a la ribera de la ría. En el s. XVII se construyeron viviendas hasta convertirla en una calle importante, puesto que era el Camino Real a Oviedo, que partía de la plaza de España.

Convento de San Francisco del Monte (Iglesia de San Nicolás de Bari)

Es un antiguo convento edificado por monjes franciscanos a finales del siglo XIV en un solar donde podría haber existido un edificio prerrománico, debido a varios restos que se han encontrado allí.

Qué ver en Avilés

A lo largo de los siglos sufrió numerosas modificaciones y lo que se conserva de la construcción original es la fachada románica y el pórtico gótico del s. XIV. Dentro de la iglesia cabe destacar la pila bautismal, (un capitel corintio de mármol de una sola pieza cuyo aspecto es igual a los que se pueden observar en el Foro de Trajano de Roma), un fragmento de cancel visigótico y la​ sacristía del s. XVI, que cuenta con tres cuadros del s.XVII.

Iglesia de Santo Tomás de Canterbury

Fue construida en estilo neogótico e inaugurada en 1903 para poder albergar a todos los feligreses que no cabían en la iglesia Vieja de Sabugo debido al gran crecimiento de la ciudad. Para ello se juntaron el Ayuntamiento, la burguesía local y los indianos para aportar su dinero y esfuerzo al proyecto.

La planta tiene forma de cruz latina y en la fachada destacan dos torres de aguja de 47 m, mientras que en el interior lo más importante es el órgano situado en el coro y varios retablos.

Plaza de España y Ayuntamiento

En el siglo XVII la mayor parte de la Villa de Avilés vivía protegida por una muralla medieval, pero debido al aumento de la población la capacidad intramuros había llegado a su límite, haciendo necesario empezar a construir por fuera del recinto.

El primer edificio noble levantado en las afueras fue el Ayuntamiento en el mismo s. XVII. Consta de dos plantas y destacan en su interior la escalera central y el salón de recepciones y en su exterior la torre con reloj del s. XIX.

Qué ver en Avilés

A este le siguieron las construcciones de la noble casa de García Pumarino y del palacio del Marqués de Ferrera, constituyendo lo que se conoce como «el ensanche burgués» y que dio lugar a la Plaza de España y al nacimiento de las calles Rivero y Galiana.

Sin embargo, para los habitantes de Avilés esta plaza se conoce como el Parche. ¿Y a qué se debe este curioso nombre? Pues viene de finales del s. XIX, cuando el alcalde de la época decidió duplicar la superficie del pavimento que está delante del palacio municipal para procurarle al personal un paseo más cómodo y que la banda de música tuviera mejor asentamiento en los conciertos que ofrecía allí los domingos.

Aquel añadido del firme enfadó bastante a la ciudadanía, que lo calificó de chapuza, de parche. Y parche se quedó, ahora con mayúsculas.

Teatro Palacio Valdés

Se encuentra muy cerca de la Plaza de España, y es fácilmente identificable por su fachada neobarroca y modernista. En su interior presenta una estructura de teatro «a la italiana», que consiste en un auditorio con planta de herradura y varios pisos con palcos y galerías.

Fue inaugurado en 1920 con el nombre del escritor Armando Palacio Valdés, quien acudió al evento y durante el mismo le entregaron las insignias de la Gran Cruz de Alfonso XII. Permaneció abierto entre 1920 y 1972 representado todo tipo de obras, aunque tras la Guerra Civil comenzó un declive de la actividad teatral en favor de su uso como sala cinematográfica.

Cerró sus puertas en 1972, cuyo abandono lo dejó en un estado deplorable. Gracias a varias iniciativas ciudadanas se juntaron numerosas firmas para promover su restauración, cuyas obras comenzaron en 1987 y que duraron cinco años.

San Antonio de Padua

También conocida como Iglesia de los Padres Franciscanos, fue construida entre los siglos XII y XIII en estilo románico, aunque con el tiempo fue sufriendo diversas modificaciones. Su nave central (del s. XII) es el edificio de Avilés con mayor antigüedad conservado hasta hoy.

Qué ver en Avilés

A su izquierda se encuentra la capilla de Pedro Solís de estilo gótico (s. XV) y a la derecha la capilla de Cristo de estilo barroco (s. XVIII). Destaca su portada principal, que aún conserva algunos capiteles primitivos como uno que muestra a Adán y a Eva en la escena del «pecado original».

En su interior se encuentra un mausoleo a la izquierda del altar con los restos de Pedro Menéndez de Avilés, fundador de San Agustín de la Florida, la ciudad más antigua de EE.UU.

Palacio de Valdecarzana

Se conoce también como la Casa de las Baragañas y es el edificio civil más antiguo de Asturias, construido en estilo gótico entre los siglos XIII y XIV como vivienda particular de un rico comerciante del lugar.

De la estructura original sólo queda en pie la fachada principal, que da a la calle de la Ferrería y se estructura en dos tramos separados por seis ganchos de piedra, que soportaban vigas de madera. Durante el s. XX el edificio fue reconvertido en Archivo Histórico de Avilés.​

Palacio de Balsera

Este singular edificio se conoce con el nombre de Palacio de Balsera porque fue construido a principios del s. XX por Victoriano Fernández Balsera. Es muy vistoso y con gran ornamentación coronado por una vistosa torre y en su interior destaca la elegante escalera y la bóveda de cristal emplomado. Originalmente estaba rodeado de jardines de estilo «versallesco» que han desaparecido hoy en día.

Qué ver en Avilés

El Ayuntamiento lo adquirió en la década de los ochenta del s. XX para albergar el Conservatorio Municipal. Cuentan que esta casa llegó a tener un fantasma, un aviador inglés llamado Walter que se estrelló por la zona durante la Guerra Civil española y que aparece de vez en cuando por allí…

Centro Niemeyer

Qué ver en Avilés

Fuente: https://www.centroniemeyer.es/

Pero no todo va a ser clasicismo. Avilés cuenta con un edificio vanguardista, el Centro Niemeyer, única obra en España del arquitecto Oscar Niemeyer. Se ubica en una orilla de la ría y aparte de ser un lugar con una interesante actividad cultural, también es un espacio para pasear, hacer deporte, o sentarse a conversar.

Playa de Salinas

Se encuentra a tan sólo 5 kilómetros de la ciudad y es una de las playas más turísticas y extensas de Asturias, ya que está unida con la de San Juan logrando un total de 3 km donde poder pasear, surfear o pegarse un baño si no se tiene miedo al frío.

Cuenta con un largo paseo marítimo que termina en un promontorio rocoso, donde se encuentra el Museo de las Anclas Philippe Cousteau. Aquí se encuentra una importante colección de anclas de todo tipo y un mirador de 360º situado encima de los acantilados.

Cementerio Municipal de La Carriona

Qué ver en Avilés

Este cementerio del s. XIX es un auténtico museo al aire libre en cuanto a esculturas y arquitectura se refiere, y forma parte de la ASCE (Association of Significant Cemeteries in Europe). En la avenida principal se sitúan los mausoleos de las familias adineradas del lugar, muchas de ellas relacionadas con el comercio y transporte marítimo con Cuba y otros países americanos.

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