Qué ver en Combarro
Imaginaos la estampa de llegar a una playa y encontrar una gran cantidad de hórreos en fila frente al mar. ¿Curioso cuanto menos, no? Pues este lugar existe, se llama Combarro y es uno de los pueblos más bonitos de Galicia.
Seguramente no os haya descubierto nada nuevo, puesto que se trata de un lugar muy conocido ya y tremendamente turístico dada su localización en pleno corazón de las Rías Baixas. Lo mejor de todo es que como es pequeñito, se ve de sobra en una mañana o una tarde.
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Pueblo de Combarro
Lo más característico de este lugar son los hórreos, construcciones elevadas del suelo sobre pilares destinadas a guardar maíz y cereales y alejarlos de la humedad y del ataque de roedores. En este pueblo además se suma otro uso, y es que en los situados frente al mar se seca también el pescado. Abundan especialmente en Asturias y Galicia, aunque también se cuenta con ejemplos en las provincias de León y Zamora, en Cantabria y en algunas zonas del País Vasco y norte de Portugal.
Actualmente se pueden ver más de 60 hórreos, y la mitad de ellos se encuentran justo a la orilla de la ría, por lo que es recomendable antes de realizar la visita consultar la tabla de mareas para hacerla coincidir con marea baja. También es recomendable llevar calzado cómodo, puesto que el centro histórico (que es donde se concentran los puntos más interesantes) está empedrado.
Rúa do Mar
La mejor y más amplia zona para aparcar es el Puerto Deportivo, y además, muy cerca de allí comienza la Rúa do Mar, una de las calles más bonitas de Combarro. Aquí es donde se concentra la mayor parte de los hórreos, situados junto al mar.

Desde ya os aviso que vais a estar parando cada dos pasos, puesto que cada hórreo es distinto y a cada cual más bonito; todo ello sumado a la estrechez del camino, la cantidad de visitantes (especialmente en época vacacional y de buen tiempo), de restaurantes y de tiendas de artesanía y souvenirs que os ofrecerán degustar algún licor típico de la zona.
Praia do Padrón

Es la playa urbana que transcurre paralela a la rúa do Mar. Está destinada principalmente al marisqueo y con la subida de las mareas desaparece casi por completo, por lo que lo ideal es ir cuando la marea esté baja y así poder observar desde ella una preciosa estampa de los hórreos.
Praza da Fonte
Aquí se encuentra uno de los cruceiros más antiguos y bonitos de Combarro (data del año 1721). Representa una Piedad (una Virgen con un Cristo en los brazos) y antiguamente estaba policromado, aunque hoy en día ya no queda ningún resto de la pintura original.

En un principio su ubicación era en el centro de la plaza, pero posteriormente se desplazó a uno de los laterales para dejar sitio a la fuente de piedra que da nombre a la plaza.
Casas marineras
Si camináis por la calle paralela a la rúa do Mar podréis encontrar las casas marineras donde viven los pescadores de la villa. Suelen tener una planta baja, donde se almacenaban los utensilios de la pesca y un piso superior donde se encuentra la vivienda habitual.

Normalmente estas casas suelen tener un balcón que mira directamente al mar, que por lo general está hecho de madera o de hierro forjado, pintados de colores muy vivos con la pintura que les sobra de sus barcas.
Cruceiros
Otra cosa muy abundante en Combarro aparte de los hórreos son los cruceiros, monumentos religiosos de piedra constituidos por una cruz sobre un pilar que se sitúan en lugares públicos, normalmente en cruces de caminos.

Hay un total de nueve cruceiros de granito (de los cuales siete se encuentran en pleno casco histórico) pertenecientes a los siglos XVIII y XIX. Además cuentan con una peculiaridad, y es que es que la figura de la Virgen está siempre mirando hacia el mar, mientras que el Cristo mira hacia la tierra.
Aunque actualmente tan sólo se conservan unos pocos ejemplos, antiguamente los cruceiros solían tener un pequeño altar delante para posar los ataúdes en las marchas fúnebres camino de la iglesia. Allí se rezaban unas breves plegarias hasta completar el recorrido. Hoy en día los utilizan para colocar ramos de flores o imágenes de santos durante la fiesta de Corpus Christi.
Rúa de San Roque

La otra calle principal de Combarro junto con la rúa do Mar. Aquí encontramos pequeñas plazoletas con mucho encanto, casas marineras y cruceiros. Destaca la Plaza de San Roque, presidida por dos cruceiros y la bonita Iglesia de San Roque.

Esta iglesia de planta rectangular de una sola nave fue construida a mediados del s. XVII sobre otra de tamaño más pequeño dedicada a San Sebastián, santo protector contra la peste y otras epidemias. Tras los brotes de peste del s. XVI en la zona se decidió cambiar de patrón en favor de San Roque, que alcanzó gran fama en toda Galicia como el gran protector contra males y enfermedades. Durante la época medieval el pueblo ha estado siempre ligado al Monasterio de Poio, hasta el año 1868, que se constituye como parroquia independiente.
Biblioteca Municipal

Siguiendo por la calle San Roque encontramos la Biblioteca Municipal, un edificio de lo más bonito y original del siglo XVIII construido en piedra donde destaca un balcón de piedra con balaustrada.
Alrededores
Lo bueno de este pueblo es que muy cerca de él se encuentran lugares preciosos con los que completar la visita por si se os ha hecho corta y os habéis quedado con ganas de ver más cosas. A sólo 7 kilómetros está la ciudad de Pontevedra con su precioso casco histórico, a media hora se llega a Vigo y en una hora a Santiago de Compostela. Otros grandes lugares turísticos cercanos son Cambados, Sanxenxo, O Grove, la Isla de la Toja y la Isla de Arousa.
Monasterio benedictino de San Xoán de Poio
Se cree que fue fundado en el s.VII, aunque los primeros documentos que se encuentran sobre él pertenecen al s. X. Destaca la iglesia construida en el s. XVII con una mezcla de estilos clasicistas y barrocos, un retablo de estilo churrigueresco del s. XVIII, el claustro de las procesiones (s. XVI), y el claustro del cruceiro (s. XVIII) con su impresionante mosaico del Camino de Santiago de 200m² de longitud. En la actualidad el convento está dedicado a hospedería turística regida por los monjes.
Además, en sus jardines se encuentra nada menos que el hórreo más grande de Galicia en cuanto a superficie, sostenido por un total de 51 pies.
Isla de Tambo
La Isla de Tambo está situada en medio de la Ría de Pontevedra, es ovalada y está completamente cubierta de arboleda, especialmente eucaliptos. En la Edad Media se construyó el Monasterio Benedictino de Santa María de Gracia, que se fue derruyendo con el paso de los siglos y del que queda todavía en pie la antigua iglesia monasterial dedicada a San Miguel y la fuente. En 1865 se establece una leprosería, cuyos restos se conservan todavía hacia el interior de la isla.
Estuvo habitada hasta el s. XVIII por gente proveniente de la vecina parroquia de Combarro, que siguieron trabajando durante mucho más tiempo las tierras de la isla tras haber abandonado la pequeña aldea que en ella habían establecido.
Fue usada por la Armada Española desde mediados del siglo XX hasta 2002, cuando quedó oficialmente desmilitarizada. En la actualidad no se puede visitar la isla, ya que está protegida.
Monasterio de Armenteira
Este monasterio cisterciense fue fundado en 1149, época de la cual se conserva la iglesia románica, que destaca por su portada con seis arquivoltas apoyadas sobre seis pares de columnas y un rosetón calado coronando el conjunto.
Desde 1989 está habitado por una pequeña comunidad de monjas cistercienses que se encargan de su gestión, ya que actualmente funciona como hospedería. También se dedican a la venta de jabones hechos con aceites esenciales con propiedades naturales a base de hierbas aromáticas, flores y plantas.
Cambados

A una media en coche se encuentra Cambados, que forma parte de la Ruta do Viño Rías Baixas y que es conocido mayormente por el albariño y la fiesta que se celebra en su honor. Pero no todo está relacionado con el bebercio, también tiene muchas cosas interesantes que ver como el Pazo de Fefiñáns, el paseo marítimo y su puerto deportivo, la Torre de San Sadurniño, la casa museo de Ramón Cabanillas o las Ruinas de Santa Mariña de Dozo.


Los viajes de Héctor
Tengo muchas ganas de volver a Galicia, y en parte es para conocer ese pueblo, Combarro, y las Rías Baixas…Más de 60 hórreos, casi nada, qué pasada…
¿Cuántos días recomiendas para conocer la zona Pontevedra y Vigo incluidos?
Rocío
La verdad es que es un pueblo muy curioso de ver. Muchos de los pueblos de las Rías Baixas son pequeños y fáciles de ver, pero como hay tantos, te recomendaría al menos 4 o 5 días para poder disfrutar de la visita. Un saludo
Eva
Estuve en Combarro cuando hice un viaje por Galicia y me encantó. Tanto los horreos, como sus callecitas empedradas, esas casas marineras de las que hablas… no me extraña que sea tan popular. Sin embargo los alrededores no los conocí tanto, sí que pasé por Cambados, pero no conocí esos dos monasterios y la Isla de Tambo (qué interesante que estuviera habitada, lástima que no se pueda visitar). ¡Me apunto esos sitios para la próxima!
¡Un salud!
Eva
Rocío
Lo bueno que tiene Galicia en general es que las distancias no son grandes y se pueden visitar un montón de lugares chulos en un día, como sucede en este caso. Para la próxima ya sabes 😉
Jordi
Cuando dispones de pocos día para visitar alguna provincia a menudo no tienes tiempo de conocer estos pequeños pueblos donde reside la autenticidad, en este caso, de lo gallego. Qué maravilla Combarro. Parece todo puesto en el lugar exacto para hacer disfrutar al recién llegado. Pero lo bonito es que sigue siendo un pueblo bien vivo. Nos apuntamos este recorrido, incluyendo los alrededores. Cada cierto tiempo, debería ser obligado regresar a Galicia.
Rocío
Tendemos a visitar las grandes ciudades por falta de tiempo y también por los accesos a las mismas, puesto que para visitar estos pueblecitos encantadores es imprescindible ir en coche y no siempre se dispone de uno, pero desde luego lo recomiendo al 1000%.