Fuente: turismo.gal

Dice la canción de Los Limones «… los que pudieron escapar juraron no volver jamás»  y es que de Ferrol se dicen muchas cosas, y precisamente nada buenas: que es fea, decadente, que sólo hay militares… y los nativos nos defendemos con un: «pero tiene unas playas increíbles». Así que me gustaría desmitificar un poco esas afirmaciones y animaros a descubrir qué ver y qué hacer en la ciudad departamental y sus alrededores. Pero antes, un poquito de historia 😉

Ferrol es una ciudad de unos 70.000 habitantes, aunque llegó a convertirse en la localidad gallega más poblada tras la construcción de sus astilleros y arsenal militar. La disminución de la Armada y el desmantelamiento de la construcción naval la golpeó con fuerza, sumiéndola en una profunda crisis que motivó la marcha de muchas personas, y con ella el dinero y la alegría.

casa_franco

Aunque la gente la conoce más por ser donde nació Francisco Franco, de ahí que durante muchos años se denominase Ferrol del Caudillo. Y en contraposición, también nació Pablo Iglesias, fundador del PSOE, cuanto menos curioso ¿eh? Otros ferrolanos ilustres son Gonzalo Torrente Ballester, Emilia Pardo Bazán, los televisivos Paula y Jesús Vázquez y Javier Gómez Noya, entre otros.

En los últimos tiempos, parte del turismo procede de los cruceros que recalan en el puerto y de las Ferias como Equiocio, evento relacionado con el mundo del caballo, en el que se desarrollan competiciones que abarcan múltiples disciplinas relacionadas y en el que han participado reconocidos jinetes, como Cayetano Martínez de Irujo.

Y ahora, vayamos al lío: qué ver y qué hacer en Ferrol y alrededores.

Pasear por el barrio de la Magdalena

Felipe V decidió que Ferrol pasase a ser una de las tres grandes bases navales militares de la península, lo que llevó a la creación de los astilleros. Para acomodar a los obreros que construyeron el Arsenal se construyó inicialmente el barrio de Esteiro, pero posteriormente, en 1761, Carlos III aprobó la construcción de este emblemático lugar para la clase acomodada que llegaba a la villa: oficiales de la Marina, técnicos de la construcción naval, intelectuales, comerciantes… toda la élite de la Ilustración Ferrolana se alojó allí.

galerias

Situado en el centro urbano de la ciudad, su disposición en forma de cuadrícula le ha valido el sobrenombre de la «tableta de chocolate», conformando un gran rectángulo con seis calles largas y rectas que se cruzan con otras nueve que bajan perpendiculares y dos grandes plazas: la de Amboaxe (o Amboage) y la de Armas.

Fue declarado conjunto histórico artístico en 1983 y es uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura racionalista del siglo XVIII, cuyos autores fueron los mismos que construyeron los arsenales y el astillero: Jorge Juan y Julián Sánchez Bort.

galerias03

Además, las primeras casas edificadas de dos y tres pisos, muestran construcciones donde sobresalen los grandes balcones de hierro forjado y las galerías acristaladas. Esto se debe a que los arquitectos eran los mismos ingenieros navales que trabajaban en el astillero, de ahí que surgieran esas galerías inspiradas en los castillos de popa de los barcos. Se pueden encontrar principalmente en la rúa Magdalena o la rúa Real.

Hoy en día está prácticamente peatonalizado, lo que constituye un lugar agradable y tranquilo para pasear, además la oferta comercial y de ocio se sitúa en sus calles principales: Real, Magdalena, Iglesia, Dolores, Galiano y María. La calle del Sol es de las más frecuentadas como zona de copas y picoteo.

Ver los edificios modernistas

Aparte de las citadas galerías, existen un montón de edificios modernistas, (en diferentes estados de conservación) que fueron construidos en su mayoría por el arquitecto municipal Rodolfo Ucha Piñeiro a principios del s. XX.

stollen02

En la plaza de Galicia (donde se encuentra la puerta principal del Arsenal Militar), está el Teatro Jofre, cuya fachada fue realizada en 1920 por dicho arquitecto. En una de las esquinas de la misma plaza está la Casa Romero, fácilmente reconocible por su fachada blanca y los balcones miradores cerrados de sus esquinas. Otros edificios destacables son la Casa Rodríguez Trigo (c/Dolores 77), el antiguo Banco de La Coruña, el edificio del Hotel Suizo o la Casa Munduate (c/Magdalena 61) entre otros.

Casa_Romero-01

Frente al edificio del Parador de Turismo se encuentra la Casa Antón, donde destacan los miradores de color rojo de la que fuera una vivienda unifamiliar de tres plantas, ahora ocupada por un colegio religioso. Merecen también especial atención la pérgola de la entrada y el jardín con escalinata.

Aquí os dejo un mapa con la ruta.

La Concatedral de San Julián

concatedral_san_julian
Este curioso nombre recibe la iglesia construida en 1765 sobre los restos de una antigua iglesia románica por el arquitecto Julián Sánchez Bort (responsable de la construcción del Arsenal, los astilleros y las casas con galería, muy polifacético este hombre). Se le dio este título y no el de catedral debido a que no puede haber dos en una misma diócesis y ya existía la Catedral de Mondoñedo, ya que la diócesis en la que se encuadra es la de Mondoñedo – Ferrol.
Tiene planta de cruz griega, con los dos brazos iguales. La portada es de estilo renacentista italiano, y dentro se guardan varios pasos de Semana Santa. La decoración es sencilla, pero junto con su estructura forma un conjunto armonioso, proporcionado y elegante.

Visitar el Arsenal y los astilleros

Una de las visitas esenciales para entender la historia de Ferrol es la del Arsenal y los astilleros, ejemplos del gran desarrollo industrial que tuvo la ciudad en la Ilustración.

puerta-dique-arsenal

Al arsenal militar se puede entrar sólo con visitas guiadas, que se pueden reservar en las oficinas municipales de turismo (en verano, Semana Santa y puentes las visitas están garantizadas, el resto del año se organizan sólo bajo petición).

El Arsenal se divide en dos partes: el arsenal militar Arsenal del Parque (el primero que se construyó en la parte occidental de la ciudad), y el arsenal industrial o Arsenal de los Diques, cada uno con su entrada y con su puerta monumental.

arsenal-01

En el arsenal industrial, están el Dique de la Campana (uno de los diques más grandes del mundo en su momento), el edificio de Herrerías, el Museo Naval, y la Biblioteca de la Zona Marítima del Cantábrico. También hay visitas guiadas a los astilleros en uso de Navantia, al palacio de Capitanía General y al Cuartel de Dolores.

Visitar museos

Hay dos que son muy recomendables: el Museo Naval junto con Exponav y el Museo de Historia Natural.

El primero se sitúa en la zona de los astilleros, y en él podréis ver numerosos objetos curiosos como material de navegación, mapas, maquetas de barcos, banderas, mascarones de proa, etc. Además, la entrada es gratuita.

Junto a él, en una nave industrial del siglo XIX, se encuentra Exponav, el museo de la Construcción Naval, considerado como el mayor de Europa dedicado a dicha temática de la construcción de barcos.

Y la segunda opción, de temática totalmente diferente, es el museo de Historia Natural en el barrio de Canido.

Gestionado por la Sociedad Gallega de Historia Natural, se trata del único museo de la naturaleza de Galicia. En sus dos salas encuentran diversos animales momificados que fueron encontrados muertos en las costas gallegas, entre los que destaca sin duda el esqueleto de una ballena y un calamar gigante.

Ruta de las Meninas

Una curiosa visita que puedes hacer en Ferrol es la denominada Ruta de Las Meninas. (Si ahora mismo os viene el cuadro de Velázquez a la cabeza estáis en lo cierto).

menina-03

Su origen está en el gran deterioro que tenía hasta hace poco el barrio de Canido, situado en la parte más alta de la ciudad. Su apariencia era más bien de una pequeña aldea, con casas bajas junto a las que había huertos, y que tras la crisis de la industria naval, poco a poco se fue deteriorando y sus casas abandonadas, dando lugar a un paisaje marginal.

menina-02

Pero todo esto daría un cambio radical cuando en septiembre de 2008 el pintor ferrolano Eduardo Hermida, residente en la zona, tomó la decisión de convocar a otros artistas amigos para decorar las fachadas de algunas de las casas con pinturas que evocaban el famoso cuadro de Las Meninas de Velázquez. Desde entonces, cada primer fin de semana de septiembre se ha venido repitiendo esta fiesta cultural, cada vez con mayor participación de artistas y apoyo por parte del Ayuntamiento de Ferrol.

menina-01 

Gracias a ello la ruta de las Meninas es una atracción para las excursiones y cruceros de turistas que llegan a Ferrol, y las casas del barrio poco a poco se están rehabilitando, haciendo de él un lugar más agradable para pasear y zona de encuentro de artistas.

Pasear por el muelle de Curuxeiras y Ferrol Vello

Cuesta imaginar a Ferrol sin todo el tema naval y militar, antes de la construcción de los astilleros, pero en realidad se trata de un núcleo de población bastante antiguo que nació en el siglo XI alrededor del actual puerto deportivo.

muelle-curuxeiras-02

Una buena muestra de ello es el barrio llamado Ferrol Vello (Ferrol Viejo), con su trazado irregular y caótico en contraposición a la “tableta de chocolate” de la Magdalena. La mayoría de edificios se caen a pedazos, no nos engañemos, pero a pesar de ello este barrio marinero tiene su encanto decadente, al más puro estilo de Oporto.

muelle-curuxeiras-01

Aquí se puede recorrer el Paseo de la Marina con sus bares; admirar las vistas del puerto y las casas típicamente marineras, de un sólo piso y con sus balcones de madera alrededor de la Praza Vella (Plaza Vieja), y subir por la calle San Francisco hacia el barrio de la Magdalena, siguiendo la ruta de los antiguos peregrinos Santiago que llegaban del norte de Europa al puerto de Ferrol, ya que aquí empieza el Camino Inglés.

jardin-de-la-ranita-ferrol

Y aprovechando el paseo por la zona, en la calle San Francisco hay unos cuantos bares de siempre, en donde podréis practicar el arte del tapeo. Si os gustan las tortillas al estilo de Betanzos (muy poco cuajadas), vuestro lugar es la bodega O Bacoriño, también ponen cosas ricas en la pizzería O Cantegril (donde antes estaba el bar Órdenes, que ponía unos bocadillos de impresión), y para paladares más exquisitos está O Camiño do Inglés, con cocina más moderna de mercado.

Visitar fortalezas y pasear en barco

Debido a la especial configuración de la ría, que se estrecha notablemente en la entrada, en el siglo XVI se construyeron fortificaciones a ambas orillas para defenderla de posibles ataques: el castillo de San Felipe y el de La Palma (donde estuvo encarcelado Tejero, conocido por el intento de Golpe de Estado de 1981), que se conectaban mediante una cadena para impedir el paso de los navíos enemigos.

Desde el puerto deportivo parte un barco turístico que recorre la ría llegando hasta dichas fortificaciones y que tiene un coste de unos 7€. También hay barcos que sólo van a Mugardos (conocidos como «las lanchas de Mugardos»), que es un municipio vecino en el que se come fenomenal, destacando las gambas al ajillo y su famosa versión del Pulpo á Feira, denominado Pulpo a la Mugardesa.

Otra opción para llegar al castillo de San Felipe (de entrada gratuita) es ir por la carretera hasta el Cabo Prioriño Chico. También hay autobuses que os dejarán en el pueblo cercano de A Graña, pero tendréis que subir andando un empinado camino para llegar hasta el castillo. Una vez dentro, no esperéis ver gran cosa, su valor es más bien histórico, aunque las vistas sí merecen la pena. Durante las Fiestas de Ferrol, que se celebran en agosto, y coincidiendo con el aniversario de la Batalla de Brión (donde los ferrolanos derrotaron y frenaron el avance de los ingleses en 1800), se celebra allí dentro una representación teatral bastante interesante dado el entorno en el que se celebra.

Disfrutar de las playas y sus alrededores

Uno de los mayores atractivos de Ferrol son las playas y las zonas naturales de sus alrededores, tal y como apuntábamos al principio de este post. A unos 10 Km se encuentran largas playas de fina arena blanca que nada tienen que envidiar a las del Caribe (salvo por la temperatura del agua): Doniños, San Jorge, La Fragata, Santa Comba y El Vilar, situadas entre los cabos Prioriño y Prior, en el espacio natural de la Costa Ártabra.

doniños01

Un poco más arriba, en dirección hacia Cedeira, encontramos las playas de CampeloMeirásA Frouxeira en ValdoviñoPantín (paraíso para surferos) y Vilarrube, que está rodeada por un bosque y es preciosa.

valdoviño

Para los amantes del surf os recomiendo acudir a la playa de Pantín, ya que allí se celebra el Pantín Classic, una de las pruebas de mayor nivel en Europa dentro del circuito clasificatorio de la World Surf League. Allí podréis ver surfear a los mejores del mundo y disfrutar de un entorno inigualable de manera totalmente gratuita, así que en septiembre tenéis una cita en Ferrol 😉

percebelleira

Si seguimos subiendo por la carretera nos encontraremos con el pueblo marinero de Cedeira, donde hay una buena oferta gastronómica y un paseo marítimo de lo más agradable. Sus fiestas son muy sonadas y se celebran en agosto, así que ya tenéis otra cita que anotar en vuestro calendario.

Como curiosidad, hay un manuscrito del s.XVI transcrito en un enorme mural de cerámica situado al lado del Ayuntamiento que indica que en el muelle desembarcó nada más y nada menos que Sir Lanzarote del Lago (el más famoso de los caballeros del Rey Arturo), huyendo de Gran Bretaña y el amor que profesaba por la reina Ginebra.

De aquí tomamos la carretera con dirección a San Andrés de Teixido, lugar de peregrinación desde la antigüedad del se dice que «vai de morto o que non foi de vivo» (va de muerto el que no fue de vivo). Una de las leyendas cuenta que San Andrés llegó en barco a los acantilados de Teixido y que su barca naufragó quedando convertida en el peñasco conocido como A Barca de San Andrés.

san_andres_teixido

Fuente: think.allianz-assistance

Las fechas especiales para ir en romería a San Andrés son viernes, sábado y domingo de Pentecostés, aunque también son fechas especiales el 24 de junio, 16 de Agosto, tercer viernes, sábado y domingo de septiembre  y del 27 al 30 de Noviembre.

La ermita es pequeña y está plagada de exvotos que van dejando los creyentes, solicitando ayudas y curaciones al santo. Fuera de la capilla encontraréis varios puestos donde se venden las típicas figuritas de pan llamadas «Sanandresiños». Son 5 figuras elaboradas por los artesanos de la zona y  según la tradición el que los tenga consigo nunca estará desamparado:

  • La Mano: pide por el amor las buenas compañías y la amistad.
  • El Pez: por el trabajo y el sustento.
  • La Barca: para los viajes la casa y los negocios.
  • El Santo: por la salud física y mental y la buena convivencia.
  • El Pensamiento: por los estudios, las pruebas y el buen sentido.

Además, para que se cumplan los deseos pedidos hay que beber por los tres caños de la fuente del santo, y para estar seguro de que los deseos serán concedidos hay que tirar un trozo de pan en el agua de la fuente, si flota querrá decir que el deseo se cumplirá, pero si se hunde entonces habrá que intentarlo el año siguiente.

Por último, veréis unos ramilletes de hierbas largas y finas con unas pequeñas florecillas color rosa blanquecino, es la famosa «herba de namorar» (hierba de enamorar). Según cuenta la tradición, hay que meterle un trozo en el bolsillo a la persona que quieres y vuestros destinos acabarán por unirse irremediablemente. También dicen que sirve para mejorar la fertilidad (así os lleváis un 2×1 :P) Es muy típico encontrarlas colgando de los balcones de las casas, ya que esta planta no crece en altura.

herba_de_namorar

Pero centrémonos en el paisaje, no en balde este lugar es famoso por sus impresionantes acantilados (los más altos de la Unión Europea con una altura de 612 metros sobre el nivel del mar, que se dice pronto).

Una carretera estrecha y llena de curvas nos va descubriendo varios miradores cada pocos kilómetros, siendo el de La Garita de Herbeira desde donde se pueden apreciar las mejores vistas de los acantilados.Es una zona donde azota bastante el viento, de ahí que el paisaje esté poblado también de un montón de molinos eólicos.

Si nos dirigimos al sur en dirección a Coruña, una parada imprescindible es la villa medieval de Pontedeume. Su puente de piedra fue durante muchos años el más largo de Galicia y hasta principios del 2000 el único que comunicaba el norte de Galicia por la costa.

Además tiene una agradable playa con pinar donde poder pasear o tomar algo con vistas al mar y un antiguo palacio feudal de los señores locales, llamado torreón de los Andrade. Si os coincide la visita en sábado podréis asistir al feirón, un mercadillo donde se puede comprar buenos productos de la tierra: grelos, peras, cerezas, queso, empanadas, miel, etc., así como también encontraréis los típicos puestos de ropa y bolsos que hay en cualquier ciudad.

Y ya de paso aprovechar la visita para degustar los dulces de la zona: melindresalmendrados o el manguito eumés, un bizcocho que habitualmente se consume acompañando al queso fresco que venden en el feirón.

Cerca de allí tenéis el monasterio de Monfero, el de Caaveiro, enclavado en las Fragas do Eume, un sorprendente paraje natural con innumerables senderos para recorrer.

fragas-do-eume

Fuente: besherpa.com

Al monasterio se va por una carretera que sale desde el extremo del puente correspondiente al pueblo, y está a unos 12 kilómetros de distancia. Pero 5km antes de llegar llegaréis a una zona de aparcamiento, punto donde se cierra el paso a los coches para continuar el camino a pie por la senda de los Encomendeiros (dos horas y media, ida y vuelta) o bien podéis tomar el autobús-lanzadera, aunque sin duda os recomendamos la primera opción para poder apreciar en todo su esplendor la riqueza de este bosque, no en vano es el bosque atlántico costero mejor conservado de Europa.

Sobre una colina se sitúa el monasterio de Caaveiro, donde San Rosendo y otros eremitas decidieron hacer vida apartada allá por el año 936. Los restos más antiguos son del siglo XII, destacando la iglesia que se levanta sobre un montículo muy escarpado que obligó a sus constructores a salvar los desniveles del terreno por medio de altos muros con contrafuertes y estancias subterráneas. Del templo románico se conserva en buen estado la cabecera y buena parte de la nave. Queda también en pie un hermoso campanario barroco del siglo XVIII, obra de la escuela de Simón Rodríguez.

La casa de los canónigos y las cocinas del monasterio también se conservan aceptablemente.El conjunto fue declarado en 1975 Monumento Histórico Artístico por su importancia arquitectónica. (Wikipedia)

Degustar la gastronomía

Hablar de buena gastronomía es sinónimo de Galicia, y Ferrol no es una excepción: empanadas, lomos de rape con marisco o en salsa verde, jibia estofada, erizos con espinacas, almejas «de la ría»,  la tarta «castiñeira»o el pulpo a la mugardesa son algunas de las delicias que pude degustar en la ciudad departamental. Apuesto a que ahora mismo vuestras bocas están empezando a salivar…

polbo-a-feira

Como curiosidad, Ferrol tiene varias estatuas polémicas repartidas por el centro, aquí os dejo una imagen de la que más me impresionó (para mal), la del Marqués de la Ensenada. Concebida al estilo policromado de «Las Marías» en Santiago de Compostela, se quería homenajear a quien impulsó la creación de los arsenales y con ellos la conversión de la pequeña villa portuaria a una gran ciudad. El arte es totalmente subjetivo, pero a mi personalmente me da entre miedo y grima, pero que cada uno se forme su opinión…

arsenal-03

Y con esta breve introducción de mi ciudad natal espero haber contribuido a desmitificarla un poco y picaros el gusanillo para que os animéis a conocerla y descubrir todo lo que tiene que ofrecer. Saludos viajeros!!

 

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.